Un informe publicado por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) muestra que todavía hay un importante déficit económico en la infraestructura de recarga de vehículos eléctricos en toda Europa, y en sólo 10 de los 28 países de la Unión Europea se ofrecen incentivos.

Desde la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) advierten que las inversiones deben ser intensificadas, “ya que las futuras reducciones de las emisiones de CO2 de turismos y furgonetas son fuertemente dependientes del aumento de las ventas de vehículos eléctricos y otros de propulsión alternativa”.

Esto sólo ocurrirá con la puesta en marcha en toda la UE de infraestructura de recarga, tal y como señala el informe: “se requiere infraestructura de carga suficiente para dar confianza a los usuarios de que los vehículos totalmente eléctricos reunirán de forma fiable sus necesidades de viaje y ayudarán a reducir la ansiedad relacionada con posibles limitaciones en la gama”. En este sentido, la Directiva DAFI establece objetivos claros para los 28 estados miembros desde 2014; “sin embargo, la implementación de DAFI por los gobiernos nacionales ha sido pobre”, según ACEA.

Aunque las ventas de vehículos con carga eléctrica han aumentado en línea con el crecimiento global de las ventas de automóviles en los últimos años, su cuota de mercado global sigue siendo baja (1,4% del total de ventas de automóviles de la UE), creciendo sólo un 0,8% entre 2014 y 2017.

“A pesar de que todos los fabricantes están expandiendo sus carteras de coches eléctricos, por desgracia vemos que la penetración de mercado de estos vehículos es bastante débil y desigual en toda la UE”, declara el secretario general de la ACEA, Erik Jonnaert. “Los consumidores que buscan una alternativa al diesel optan a menudo por los vehículos de gasolina o híbridos, pero aún no están haciendo el cambio a los coches con carga eléctrica a gran escala. Este nuevo informe de la Agencia confirma que una densa red de infraestructuras de recarga en la UE es una necesidad absoluta si queremos que los consumidores abracen realmente los vehículos eléctricos”.

A pesar del hecho de que la Comisión Europea ha reconocido que la absorción por el mercado de vehículos de propulsión alternativa, y despliegue de la infraestructura están conectados intrínsecamente, su reciente propuesta sobre los objetivos de CO2 post-2021 para turismos y furgonetas no vincula la disponibilidad de la infraestructura de recarga de los objetivos de CO2 propuestos. Con el fin de reflejar la realidad del mercado, ACEA considera que los objetivos climáticos a largo plazo de Europa deben estar vinculados a la disponibilidad futura de la infraestructura y la aceptación del consumidor.