La Asociación Provincial de Talleres de Reparación de Vehículos de la Coruña (Aptcor) ha celebrado dos jornadas divulgativas con empresas asociadas para profundizar en las actuaciones llevadas a cabo por la Agencia Tributaria, dentro de una campaña informativa que ha hecho llegar en toda España miles de misivas dirigidas a talleres de reparación y mantenimiento cuyos ratios indicativos de actividad no son coherentes, a juicio de Hacienda, con las medias del sector.

Belén Cao, gerente de Aptcor, recordó que similares actuaciones a la efectuada por la Hacienda Tributaria este año se han realizado también en los dos anteriores ejercicios y que, en algunos casos, han supuesto otros requerimientos concretos de petición de datos a los talleres, que se han concretado finalmente en propuestas de regularización voluntaria de bases imponibles en IVA, Impuesto de renta e Impuesto de Sociedades.

En consecuencia, la asociación coruñesa ha venido asesorando a los asociados e incluso se ha mantenido un estrecho contacto con la delegación coruñesa de la Agencia Tributaria. En este sentido, Cao envió a los asistentes un mensaje tranquilizador. “En la mayor parte de los casos, nuestros asociados han podido demostrar ante Hacienda que los datos específicos de su empresa, aunque pudieran estar alejados de las medias sectoriales, eran reales y coherentes con su situación individual concreta”, señaló la gerente.

Tras analizar cómo ha ido evolucionando el control tributario en España en las últimas décadas, Aptcor destacó que el fuerte desarrollo de la informática permite a la Agencia Tributaria contar con ingente cantidad de datos de todos los ciudadanos y de las empresas que operan en territorio español, hasta el punto de que, en el caso de las grandes corporaciones, Hacienda dispone a día de hoy de un acceso a su contabilidad similar al que pueden tener sus directivos.

Dando un paso más hacia ese mismo control en las pymes, la Agencia Tributaria considera ahora prioritario el seguimiento de las operaciones de efectivo inferiores a 2.500 euros, hasta el momento fuera de su control. Es por ello por lo que se está dirigiendo específicamente a sectores donde todavía está muy extendido el pago en metálico como bares, restaurantes, comercio minorista en general, peluquerías o talleres.