La lacra de los talleres ilegales no cesa. Según cálculos de la asociación zaragozana de talleres Atarvez, en Zaragoza y provincia habría más de 300 talleres clandestinos, diez veces más que hace tan sólo cuatro años. La patronal destaca no sólo el riesgo de estos “negocios” para la seguridad vial, sino también la competencia desleal que suponen para el resto de establecimientos reparadores. De hecho, Atarvez asegura que, desde el 2008, 122 talleres han tenido que cerrar en la provincia.

En este contexto, la asociación ha logrado arrancar a la Delegación del Gobierno un compromiso para crear una mesa de trabajo en la que se sienten las partes implicadas.