Audi fue, en 1993, pionera en el sector del automóvil cuando presentó su innovadora carrocería de aluminio para el entonces nuevo A8. El concepto Audi Space Frame (ASF) suponía un avance notable al llevar a la producción en serie sistemas de construcción reservados hasta la fecha a modelos muy exclusivos o de competición.

Sin embargo, en estos veinte años Audi ha ido aún más lejos, extendiendo esos beneficios al resto de su gama, incluida la nueva generación del popular A3, que fue presentada el pasado año. Además, mediante la nueva estrategia Audi ultra se han ampliado dichos principios de construcción ligera a otros muchos elementos del vehículo.

Del Audi Space Frame (ASF) al Audi ultra: a través de estas dos expresiones que forman parte del vocabulario de la marca podríamos definir la evolución que ha experimentado la construcción ligera en Audi durante estas dos décadas.

En septiembre de 1993 Audi presentó en el Salón Internacional del Automóvil de Frankfurt el Audi A8 con carrocería de aluminio, un coche que causó sensación por su bajo peso en comparación al imponente tamaño que tenía.

Dos décadas después, con un peso de apenas 231 kg.,  la carrocería ASF del nuevo Audi A8 sigue marcando la pauta en el segmento de lujo: la tecnología Audi Space Frame permite una reducción de peso de alrededor del 40% respecto a una carrocería realizada en acero convencional.

Audi utiliza trece calidades diferentes de aluminio en el nuevo Audi A8, que se combinan en perfiles extrusionados, y piezas de fundición a presión, conformando una estructura en la que van integradas mediante unión a presión las chapas de aluminio de la carrocería.

El fabricante utiliza piezas de aluminio de fundición, perfiles extrusionados o elementos realizados con hidroconformación, en función de si la pieza en cuestión está destinada a soportar elevadas cargas o si se necesita mayor flexibilidad en el diseño, optimizando cada elemento para su respectiva aplicación.

A partir del primer Audi A8, la investigación y el desarrollo de Audi en cuanto a construcción ligera han sido constantes, lo que ha permitido ir reduciendo progresivamente los costes de fabricación con materiales de bajo peso y gran resistencia.