La conocida plataforma AutoScout24 nos ofrece una serie de consejos prácticos para los conductores que acuden a un taller de reparación. Los enumeramos:

 

Evita un taller ilegal

No hay nada más molesto que se te avería el vehículo y tengas que dejarlo uno, dos o siete días en el taller. En España hay repartidos por toda la geografía cerca de 50.000 talleres por lo que encontrar uno que se adecúe a tus necesidades y en el que confíes plenamente, se torna en un trabajo de investigación bastante fatigoso.

Y más aún si tenemos en cuenta los datos que ha facilitado Ganvam, en los que se desprende que el 20% de esos 50.000 talleres (unos 10.000) operan de manera ilegal, suponiendo una seria amenaza tanto para el sector como para los usuarios.

Busca la placa de taller autorizado

Antes de meter el coche en sus instalaciones, entra y echa un buen vistazo para encontrar la placa que muestre que se trata de un centro de reparación oficial (suele estar colocada en la fachada). Por ley, todos los talleres están obligados a mostrarla de forma clara, con el número de identificación en el registro industrial y su actividad.

Fíjate cuáles son sus especialidades
No todos los centros están preparados y autorizados para realizar todas las operaciones: mecánica, electricidad, carrocería, pintura... Si te ofrecen realizar una reparación de una actividad para la que no están registrados, te estás arriesgando a que la hagan mal e incluso a que puedan provocar otras averías en tu vehículo al no emplear ni tener las herramientas o el personal necesario.

Pide resguardo de depósito

Al igual que necesitas el ticket de compra cuando vas a un gran supermercado para devolver un producto, en el taller, el llamado resguardo de depósito se torna como una pieza clave de la operación. Con él quedará constancia de que has dejado el vehículo en ese taller y, si le pasara algo,(robo, incendio del taller, etc) tendrás la manera de poder reclamarlo.

Si figuran los kilómetros con los que se dejó, mejor aún, por si a alguien se le ocurre hacer con tu vehículo algo de rodaje extra para el disfrute de los mecánicos. También te aconsejamos que guardes una fotocopia del resguardo porque una vez que lo entregas y te dan el coche, te quedarías sin forma de poder reclamar en caso de que la avería volviera a aparecer, teniendo que volver a realizar un pago o, peor aún, cambiar de taller.

Solicita presupuesto detallado

No des todo por hecho, ve con las coas claras y con la actitud correspondiente. Pregunta por el coste de los diferentes servicios que pueda ofrecer, precio hora en la mano de obra, presupuesto general...

Además, te servirá para hacerte un mapa mental de los talleres de tu zona y ver cuál es el que más garantías de ofrece con respecto a lo monetario. La media de precio de los talleres españoles se sitúa en 30 euros la hora. Una vez hayas aceptado el presupuesto, lo debes firmar antes de seguir adelante con la operación.

No olvides la factura

Debe ser clara y especificar gastos, arreglos, piezas cambiadas y horas de trabajo, todo ello perfectamente desglosado por conceptos para que no haya ningún tipo de trampa. Esta factura también es una garantía de que se cumpla el correspondiente pago del IVA, pues por los talleres ilegales que no lo declaran se dejan de recaudar 210 millones de euros anuales en este impuesto.

Tampoco la garantía

Ni los coches son infalibles ni los talleres tampoco y si algo está en mal estado, lo normal es que pueda volver a romperse. Si al salir del taller con tu coche, este se vuelve a estropear, vuelve de inmediato para que te lo reparen. Por ley, los talleres autorizados tienen una garantía de tres meses o 2.000 km., salvo que la pieza que han reparado y sustituido tenga una garantía superior.

Informáte también de si el establecimiento ofrece garantía comercial adicional y no olvides en recordarles que las piezas que no son de desgaste tienen hasta dos años de garantía. En este punto, recuerda siempre llevar contigo la factura (punto anterior) ya que si no, no tendrás derecho a tener garantía.

Investiga sobre las piezas

Puede que no sepas mucho de mecánica, pero estás en todo tu derecho de exigir al taller que te enseñe los recambios que van a emplear en tu vehículo ya que estas deben ser nuevas. Pero si no puede encontrar la pieza que necesitas y tienen que echar mano del mercado de segunda mano, el centro deberá contar con la autorización del cliente.

Del mismo modo, están obligados a usar piezas homologadas por lo que hay que prestar especial atención a que las que colocan llevan, visible, la marca de su fabricante, con las siglas ECE (para homologaciones europeas), seguidas de un código con números y letras. Si la pieza no está visible, puedes comprobar su marca, pidiendo su factura de compra. Eso sí, por Ley las piezas que tienen que ver con la dirección, suspensión o neumáticos, no pueden utilizarse recambios usados por motivos de seguridad.

Echa un vistazo a las instalaciones

Un taller ordenado y limpio no es sólo una cuestión estética sino que también es una señal inequívoca de que estamos entrando en un servicio de confianza y que podemos esperar un resultado óptimo de nuestra reparación.

No te quedes con las dudas

Pregunta al reparador por las averías y por cómo se van a reparar. La transparencia entre el taller y el cliente debe ser máxima, lo que te ayudará a poder volver en más ocasiones a dicho centro y convertirte en un cliente habitual para luego poder tener algunas ventajas de pago.