El último estudio elaborado por el Instituto de Seguridad de los Vehículos Automóviles “Duque de Santomauro” (ISVA) de la Universidad Carlos III de Madrid, “Contribución de la Inspección Técnica de Vehículos a la Seguridad Vial y a la protección de la salud de los ciudadanos y del medio ambiente”, ha incluido un informe que muestra que las muertes prematuras evitadas por exposición a contaminantes atmosféricos son unas 406 al año. Si todos los automóviles hubieran pasado la ITV, podrían evitarse cerca de 80 muertes prematuras adicionales.

El ISVA ha evaluado el 20,28% de las 13.575.378 inspecciones técnicas realizadas a nivel nacional a turismos; el 21,55% de las 969.867 a motocicletas y ciclomotores; y el 6,68% del total de inspecciones hechas a los 3.374.714 vehículos ligeros destinados al transporte de mercancías. En el estudio queda reflejado que los vehículos de mayor antigüedad presentan para todos los tipos de vehículos mayor número de defectos.

Desde Aeca-ITV recuerdan que este estudio viene motivado por la alarma social que ha provocado el aumento del número de accidentes de tráfico (un 23% desde 2012 a 2016), así como el impacto en la salud de los ciudadanos y en el medio ambiente de los gases contaminantes que emiten los vehículos, y cómo contribuyen las ITV a la reducción de esas cifras. En ese sentido, en los últimos diez años (de 2007 a 2017) el número de estaciones de ITV ha pasado de 301 a 463, mientras que el número de líneas ha aumentado de las 766 en 2007 a las 1.210 en 2017.

En términos económicos, la contribución económica por muertes prematuras evitadas por contaminación atmosférica se cifra en 485 millones de euros, más 90 millones de euros adicionales si todos los turismos pasasen la ITV. Si se suma la contribución de la ITV en seguridad vial (cuantificada en al menos 330 millones), el beneficio social de las inspecciones técnicas de vehículos se cifra en unos 815 millones de euros anuales, que podrían ser 290 millones más si se eliminase el absentismo.

“Preservar el medio ambiente es un trabajo importante que nos compete a todos como ciudadanos. Y la ITV es el instrumento que tiene la Administración para saber que los vehículos que están en circulación cumplen las normas, también las relativas a emisiones”, apunta el director gerente de Aeca-ITV, Guillermo Magaz. “Nuestro sistema de inspecciones deberá atender la necesidad de mejorar la calidad del aire que respiramos y los nuevos modelos de movilidad que empiezan a esbozarse de cara al futuro”.

Por su parte, según Aema-ITV, la asociación que engloba a todas las empresas de inspección técnica de vehículos de la Comunidad de Madrid en materia de medio ambiente, “si la ITV no existiera, las condiciones medioambientales de la Comunidad en materia de gases contaminantes serían mucho peores”, explica su presidente Jorge Soriano, que conoce bien la famosa ‘boina de Madrid’. En el año 2018, unos 150.547 vehículos presentaban defectos graves relacionados con las emisiones contaminantes, que suponen un 4,6% del total de los vehículos inspeccionados, lo que lo convierte en segunda causa de rechazo en la Comunidad de Madrid, por detrás de los elementos de alumbrado y señalización.