Federaciones y asociaciones empresariales del metal de toda Canarias, lideradas por Femete, Ascardte y Femepa, presentarán al Gobierno Autónomo la intención de lanzar una campaña contra la compraventa ilegal de repuestos usados de vehículos. “Una actividad creciente y devastadora que tan graves perjuicios está provocando, al fomentar la economía sumergida y las estafas, atentando contra el medio ambiente, la seguridad vial, la competencia leal y la creación de empleo”, declaró el presidente de Femete, Alberto Villalobos, con motivo de la Junta Directiva que celebraba recientemente esta patronal y donde se ratificó el total apoyo a esta iniciativa.

Según dictamina el Real Decreto 20/2017, “la extracción de piezas y componentes para su preparación para la reutilización y comercialización únicamente podrá realizarse en un CAT, y siempre de vehículos que previamente hayan causado baja definitiva en el Registro de vehículos de la Dirección General de Tráfico y hayan sido descontaminados”, apuntó Villalobos. Con esa base legal, el objetivo de la campaña es concienciar a la ciudadanía para fomentar el comercio seguro y responsable con el medio ambiente, evitar la economía sumergida y prevenir accidentes.

“También queremos trasladar ese mensaje a quienes comercializan de forma ilegal, para que conozcan cuáles son las graves consecuencias de sus actuaciones y las duras sanciones a las que se enfrentan”, añadió el presidente de Femete. “Al mismo tiempo, la campaña debe alcanzar a los centros autorizados de tratamiento para que conozcan cómo proceder y, en su caso, denunciar (por ejemplo, de forma totalmente confidencial a través de la página 'Denuncia ya'), así como a las autoridades competentes, para que se comprometan a luchar de forma contundente con acciones concretas en cuanto a seguir legislando y persiguiendo estas prácticas”.

Durante la Junta Directiva de Femete, Alberto Villalobos recordó que la economía sumergida es “nuestro caballo de batalla”. “Siempre hay que perseguir la actividad ilegal y la competencia desleal, aunque también es cierto que las cargas sociales e impositivas, la presión fiscal y social son excesivas. Cuando esto es así, está claro que estás abriendo un hueco inmenso para que la economía sumergida tenga su vida propia. Si, además, añadimos una crisis, pues con más razón todavía. Y nuestras administraciones, evidentemente, están muy lejos de bajar impuestos, lo que hacen es subirlos y cada vez estamos más endeudados. Por eso, hay que exigirles que gestionen mejor, que hagan más con menos y que equilibren las cuentas. Solo así se podrá aliviar a las empresas de tanta presión fiscal para favorecer y hacer crecer la actividad económica y empleo legal, sin que afecte a los servicios públicos esenciales que todos queremos”.

Durante la Junta Directiva, el presidente de Femete también repasó la actualidad económica y social que vive el empresariado canario. Sobre los Fondos Europeos, mostró su preocupación porque “hay mucha información, mucho dinero, pero poca concreción y definición de cómo tratarlo”. En cualquier caso, Femete ya está trabajando sobre ello con CEOE, la Cámara de Comercio y Confemetal. Según explicó el responsable, “los ejes estratégicos que ya conocemos van a ser transformación digital, medio ambiente, economía circular, economía azul, proyectos tractores, proyectos disruptivos y que hagan avanzar a nuestra economía y nuestra sociedad hacia el máximo nivel de desarrollo tecnológico, diferenciador posible. Se apostará por la reindustrialización en España y en Europa. Nos preocupa la capacidad que tengan nuestras administraciones para ejecutar esos Fondos Europeos (…). A no ser que hagan efectivamente lo que les estamos solicitando y es que cuenten mucho más con las patronales, con las empresas del sector privado para que les ayudemos y esos proyectos puedan salir”.

En relación al anuncio del Gobierno de la creación de ayudas directas a las empresas por valor total de 11.000 millones de euros, el presidente indicó que “básicamente, no se le van a dar ni a las que están sanas y han escapado de la quema, ni a las que están absolutamente muertas y ya quebradas, que no son viables. A ninguna de esas dos se les va a dar. Solamente a las que se consideren viables a través de los requisitos y que, por la razón que sea, estén ahora en un estado complicado de liquidez, de solvencia, pero que sean recuperables. Esperemos que finalmente llegue al mayor número de empresas posibles en Canarias y que se salve la mayoría de ellas. Ese es el objetivo”.

Respecto a la encuesta elaborada por Femete sobre la situación de sus 1.500 empresas asociadas, Alberto Villalobos resaltó que “casi la mitad han visto reducidos sus ingresos pero en menos de un 25%, lo que significa que, por el momento, hemos sido de los menos afectado, aunque tenemos que ser prudentes en este primer semestre del 2021”. El responsable valoró también que un 74% de empresas estima que tardará menos un año en recuperar el nivel de facturación pre-covid. “Si lo comparamos con un informe de la CEOE, según el cual el 86% del empresariado isleño espera recuperar su facturación para 2022, se confirma que nuestro sector industrial está mejor que la media, pero todavía nos queda un semestre importante”.

Finalmente, el presidente de Femete lanzó un mensaje de optimismo. “Se ha detectado que, al cierre de 2020, las familias españolas habían ahorrado el triple que en 2019. Han conseguido ahorrar 80.000 millones de euros cuando en 2019 habían sido unos 24.000. Por tanto, en cuanto se despeje la incertidumbre y se vea que el virus está más controlado, seguramente va a haber una explosión de consumo, de turismo,...”.