Ocho de cada diez hogares españoles cuentan con un seguro de automóvil, revela la última edición de la Memoria Social del Seguro elaborada por Uunespa.

La elevada presencia de las pólizas de coche se debe, principalmente, a que es obligatorio contar con cobertura a terceros cuando se conduce un vehículo a motor. Sin embargo, hay otras razones que impulsan a las familias a contratar un seguro de coche.

 

Es el caso, por ejemplo, de las características del municipio de residencia o la estructura de la familia. Así lo demuestra la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) que prepara el Instituto Nacional de Estadística (INE) cuando se coteja con los datos del sector asegurador.

De media, un 80,8% de los hogares tiene contratado un seguro de automóvil en España. Pero hay regiones que superan esta tasa, como Extremadura (85,4%), Murcia (85,5%) y los archipiélagos balear (84,2%) y canario (84,3%).

Este producto también presenta en las regiones donde está menos extendido elevadas tasas de penetración. Al menos tres de cada cuatro familias cuentan con una póliza de motor en Asturias (76,6%), Aragón (77,9%), Madrid (77,5%) y Cataluña (77,8%).

La elevada presencia del seguro de automóvil en Extremadura y Murcia se debe a que se trata de lugares donde sus habitantes se encuentran más dispersos y carecen de grandes núcleos urbanos que aglutinen a la población. Esto hace que el transporte privado tenga una mayor importancia en los desplazamientos cotidianos.

Esto contrasta con la situación de Madrid, Barcelona y sus respectivas áreas conurbanas. La densidad de población de las dos mayores áreas metropolitanas de España, las limitaciones del tráfico rodado o al aparcamiento impuestas por las autoridades locales y, principalmente, la existencia de amplias redes de transporte público hacen que la posesión de un vehículo, y por extensión la contratación de una póliza de automóvil, sea menor que en las zonas rurales.