Enrique Fontán, Secretario de la Confederación Española de Talleres (Cetraa), expuso la semana pasada la problemática del sector de la reparación ante la 'Comisión no permanente de estudios de la Seguridad Vial' del Parlamento de Galicia.

Su discurso empezó con la puntualización de que el mantenimiento responsable del vehículo es vital a la hora de reducir averías y prevenir accidentes. Insistió seguidamente en que para una mayor seguridad vial es necesario concienciar al conductor sobre su responsabilidad acerca del cuidado y mantenimiento del vehículo y que debe realizar un mantenimiento preventivo.

Sin embargo, sostuvo Fontán, un gran número de usuarios desconocen qué elementos deben revisarse o la frecuencia recomendada. Esto no sólo se traduce en un riesgo para la seguridad sino que incrementa las reparaciones.

Si a esto sumamos dos factores más como son el retraso a la hora de llevar el coche al taller para hacer la revisión y la creciente antigüedad del parque de vehículos (hoy en día el 46% de los coches que circulan en España tiene más de 10 años), la situación no sólo es preocupantes sino que requiere medidas inmediatas, lamentó.

Por su parte, la crisis ha propiciado otros problemas a tener en cuenta como es la búsqueda de alternativas más baratas. Entre ellas está acudir a talleres clandestinos. Esto implica un fraude a varios niveles como fiscal, laboral, a la seguridad social, así como desde el punto de vista de la seguridad vial y del medio ambiente.

Debemos tener en cuenta que esta actividad fraudulenta representa el 20% del total de reparaciones y, por otro lado, la caída acumulada de las reparaciones desde 2009 es del 30%. El sector, sin duda, tiene un problema importante que solventar y requiere de la ayuda de las autoridades competentes.

Desde Cetraa se propone, entre otras medidas, la creación de un registro público de empresas de automoción que permita tramitar fácilmente las denuncias contra talleres ilegales permitiendo su cierre, aunque sea de forma temporal, sin esperar a la resolución del expediente administrativo para agilizar las actuaciones administrativas.

Seguidamente, Fontán se centró en otro de los grandes obstáculos a los que se enfrentan los profesionales de la reparación: la creciente dificultad de reparar los vehículos actuales, pues la evolución de los sistemas de seguridad activa y pasiva se ha traducido en un descenso considerable del número de víctimas en accidentes en los últimos años.

Aunque obviamente se debe agradecer el esfuerzo por parte de los fabricantes, es necesario señalar que eso requiere por parte de los reparadores un perfeccionamiento y una actualización constantes de sus conocimientos, sin que se obtenga por parte de la Administración la posibilidad de la formación continua tan necesaria para mejorar la cualificación y la competitividad de las empresas de este sector.