“La repercusión de las noticias negativas protagonizadas por talleres en la prensa resulta especialmente perjudicial cuando son las cadenas de televisión de gran audiencia las emisoras de dichas informaciones”. Así lo indican desde Conepa, que destaca el daño al sector que provoca el asunto de los talleres ilegales, “y no sólo por las repercusiones económicas de la competencia desleal, sino también porque es un asunto complejo en su planteamiento, que no suele ser bien recogido en los medios. En la práctica, en lugar de servir para la denuncia de este problema ante la sociedad, lo que suele suscitar es dudas en los automovilistas”.

La Federación de Empresarios Profesionales de Automoción estima que la mejor manera de actuar contra los ilegales es la denuncia directa y concreta, con las herramientas legales de las que se dispone. “Una vez que los automovilistas españoles conocen esta problemática, repercute negativamente en todo el sector incidir con cifras llamativas para seguir llamando la atención y dar lugar a artículos y programas audiovisuales morbosos cuyo principal objetivo no es informar, sino atraer la atención del público y generar audiencia, sin importar las consecuencias de sus contenidos”.

Por ese motivo, Conepa afirma que son frecuentes las llamadas de usuarios a las asociaciones preguntando simplemente si un taller concreto es legal o no lo es. Pero también son habituales las preguntas de los medios de comunicación sobre cómo puede un usuario saber si entra en un taller legal o no. En ese sentido, la entidad recuerda que, según determina la normativa marco vigente en España (Real Decreto 1457/1986, en su artículo 6), “los talleres legalmente clasificados ostentarán en la fachada del edificio y en un lugar fácilmente visible la placa-distintivo que le corresponda según lo señalado en el anexo II del presente Decreto”.

A través de una campaña informativa, Conepa aconseja que los talleres comprueben el cumplimiento de este requisito. Además de ser una obligación legal, es una buena forma de dar confianza a sus clientes reales y a potenciales que pasen por la puerta de sus instalaciones.

Igualmente, la Federación ha detectado que hay talleres que, por temor a robos o por falta de hueco en la fachada, instalan la placa en otro lugar de sus instalaciones. También recuerda que los talleres que inician su actividad pueden tardar un tiempo en contar con el número de registro emitido por su Comunidad Autónoma y, por tanto, pueden comenzar a trabajar sin disponer del mismo, algo que es legal, según determina el artículo 6 de la normativa marco: “En ningún caso la obtención de este número de identificación o la estampación del contraste por el órgano competente podrán constituir un requisito previo para el inicio del ejercicio de la actividad”.

Por otro lado, Conepa llama a la responsabilidad a aquellas personas o empresas que “se pliegan a las peticiones de los medios de 'poner trampas' a otros profesionales para los programas que trabajan con cámara oculta”. La Federación considera también que, “por respeto a personas y empresas, los profesionales del taller no debieran hacer comentarios públicos que descalifiquen en su conjunto al sector”.