La Secretaría General de Consumo de Andalucía desarrolla desde finales de junio una campaña a nivel autonómico de inspección de talleres de reparación y mantenimiento de vehículos automóviles en la que se someterá a examen al menos a 500 establecimientos.

Las inspecciones, que se realizarán hasta el próximo 15 de octubre, se centrarán en los aspectos que redundan directamente en los derechos de las personas consumidoras, como la obligación de tener hojas de quejas y reclamaciones, dar información sobre la oferta de bienes y servicios, presupuestos y facturas, y se revisará el control metrológico del instrumental como manómetros o analizadores de gases.

Las actuaciones correrán cargo de los ocho servicios provinciales de Consumo existentes, siendo la provincia de Sevilla donde más se intervendrá, con un total de 105. Le siguen con 75 visitas a talleres las provincias de Málaga y Granada, 70 se harán en Jaén, 60 en Cádiz, 55 en Córdoba, 35 en Almería y 25 en Huelva.

Además de tener hojas de quejas y reclamaciones, se supervisará si disponen de elementos para informar de que se trata de un taller genérico o de marca, su rama de actividad (mecánica, electricidad-electrónica, carrocería o pintura) y especialización, es decir, dejar claro si se limitan a la reparación, instalación o sustitución de piezas para determinados tipo de vehículos o equipos, detallando si reparan motocicletas y ciclomotores, neumáticos, equipos de inyección, aire acondicionado y climatización, lunas o autorradios, entre otros.

Otros de los aspectos claves en estas inspecciones son los resguardos, presupuestos y las facturas de la reparación. Se comprobará que a las personas usuarias se les informa en el caso de que el precio de la reparación o servicio vaya a resultar mayor que el presupuestado o el indicado en el resguardo de depósito, y si se comunica dicha variación a fin de que éste preste conformidad al aumento de precio.