Cada año, por las estaciones de ITV de la firma alemana Dekra pasan en torno a 15 millones de vehículos que corresponden a las diferentes versiones de unos 230 modelos distintos. La entidad germana analiza los datos, inspeccionando todo el vehículo y dividiendo el análisis en cinco apartados vitales en un automóvil: chasis/dirección -se comprueba el estado de la suspensión, principalmente-, motor/sistemas anticontaminación -para comprobar posibles fallos de motor-, carrocería/interior -para vigilar su deterioro-, frenos -para comprobar su eficacia- y electricidad/electrónica -para localizar posibles fallos eléctricos-.

 

Por categorías, los vehículos que más se averían son el Xsara Picasso (monovolúmenes), el Peugeot 407 (berlinas), el fiat Panda (microurbanos), Peugeot 206 (urbanos), VW New Beetle (compactos), Kia Carnival (monovolúmenes grandes), Mercedes CLK (coupés/cabrios) y Suzuki Jimny (todoterrenos).
En las inspecciones, primero se realiza una inspección visual de los bajos del vehículo y luego se pasa a otra más profunda en la que se examina el desgaste de discos y pastillas de freno, el estado de los amortiguadores y, sobre todo, el funcionamiento de la mayoría de los sistemas electrónicos del vehículo. Para entender los gráficos que aparecen en este artículo puedes consultar el artículo completo y la guía realizada por Autofácil pinchando aquí.