El Race presenta el Segundo Informe de Sistemas de Retención Infantil (SRI) 2019, donde se ponen de manifiesto los resultados de la segunda y última oleada del año. El análisis, realizado en esta ocasión a 20 sillitas infantiles (para un total de 55 este año), ha arrojado unos resultados tan satisfactorios como los de la primera parte del informe. Entre ellos, el BeSafe iZi Kid X3 i-Size (para niños de hasta 105 centímetros) ha alcanzado la máxima puntuación tanto en el informe de impacto lateral como en el frontal, siendo la silla mejor valorada desde 2015.

En el apartado del impacto frontal, la Hauck iPro Baby con iPro Base estuvo muy cerca de no pasar de una estrella de valoración ya que, si bien logró retener el maniquí, vio cómo se soltaba, en parte, de su base Isofix.

En el apartado menos positivo del informe hay que situar cuatro sistemas, incapaces de superar la valoración de ‘una estrella’. El motivo es que, en los cuatro casos, se ha encontrado un elevado contenido de sustancias perjudiciales, lo que tiene por consecuencia que se rebaje la nota final:

  • Los revestimientos textiles de “Uppababy Mesa i-Size“ y de “Uppababy Mesa i-Size + i-Size Base” contienen retardante de llama TCPP en una cantidad que supera el valor límite establecido para los juguetes en la Directiva 2014/79/UE.
  • Los revestimientos textiles de “Hauck iPro Baby” y de “Hauck iPro Baby + iPro Base” contienen naftalina. El valor medido en ambos modelos está por encima del valor límite establecido para los juguetes en el documento “AfPS GS 2014:01 PAK”.

El test realizado por el ADAC, en el que participa el Race, mide cuatro parámetros fundamentales en sillas que están homologadas para su venta: seguridad, facilidad de uso, ergonomía y sustancias perjudiciales.

  • Seguridad: una buena silla infantil protege al niño incluso en accidentes como los que se tienen en cuenta en el presente ensayo de protección del consumidor. Los accidentes simulados en este test son más graves que los previstos al establecer los requisitos legales.
  • Facilidad de uso: diversos estudios han demostrado que, a menudo, se producen errores en el uso de las sillas infantiles. Las buenas sillas infantiles son sencillas de utilizar e intuitivas, lo que reduce el riesgo de errores en su utilización.
  • Ergonomía: en una buena silla infantil el niño va cómodo y relajado. Además, ofrece el espacio suficiente tanto a niños altos como a niños robustos.
  • Sustancias perjudiciales: Las buenas sillas infantiles cumplen la legislación, las normas y las disposiciones sobre sustancias perjudiciales contenidas en juguetes y materiales textiles.

La gran novedad de este informe es la presencia de un análisis exhaustivo a accesorios provenientes de terceros y que sirven para, supuestamente, mejorar la seguridad y confort de los Sistemas de Retención Infantil. Tal y como se detalla en el informe completo, el análisis de estos productos se ha dividido por tipología, destacando los siguientes apartados:

  • Productos que evitan que el niño se quite el cinturón de seguridad
  • Accesorios para facilitarle el sueño al niño
  • Productos que mejoran la geometría del cinturón del vehículo
  • Productos para mejorar la climatización de los asientos