“El sector Automoción, que tradicionalmente estaba formado por compañías de carácter puramente industrial, está derivando hacia un gran dinamismo, una alta evolución tecnológica y, por consiguiente, la entrada de nuevos 'players' en el mercado”, destaca Jordi Llidó, socio responsable de la Industria de Fabricación de Deloitte.

Por un lado, esto permite, en su opinión, prever para la próxima década unas oportunidades de ingresos de los proveedores de la industria por encima de los 700.000 millones de dólares, según el estudio 'Driving automotive supplier performance and growth in a slowing market' de Deloitte. Igualmente, entre 150 y 200.000 millones de dólares de los ingresos de los proveedores tradicionales de la industria están en riesgo.

Las compañías están cambiando mucho y muy rápido no sólo lo que producen, sino también la forma de producirlo y a quién necesitan para hacerlo. Compañías como SEAT, Ficosa o Antolín son claros ejemplos de grandes corporaciones que han crecido y evolucionado mucho para ser competitivas y desarrollar productos que convergen con la evolución tecnológica del sector. Para ello, están capturando nuevo tipo de talento para sus equipos. Del mismo modo, 'players' como Google, Tesla o Apple están entrando en la industria ya que aportan un componente tecnológico diferencial. La conectividad, la movilidad, la eficiencia energética y los nuevos materiales son vectores clave sobre los que la industria está evolucionando, y que requieren nuevas habilidades y capacidades de los 'players' tradicionales y abren la puerta a compañías de otros sectores”.

La conectividad, la movilidad, la eficiencia energética y los nuevos materiales son vectores clave sobre los que la industria está evolucionando

Para asegurar la competitividad, Jordi Llidó cree que la innovación y el crecimiento, tanto las empresas tradicionales como los nuevos 'players' están centrado su foco en áreas como Robotics, Lean Manufacturing, Ciberseguridad o M&A. “Se están incorporando muchas aplicaciones, tecnologías y materiales nuevos a los vehículos, pero como el precio total no puede dispararse por encima de lo que el consumidor puede gastar, los fabricantes deben prestar la misma atención a la contención de otros costes, la eficiencia y la consecución de economías de escala que a la innovación, la captura de talento o la incorporación y desarrollo de nuevos productos”.

“La robotización de tareas repetitivas (no sólo desde una perspectiva industrial, sino también desde ópticas financieras, contables o administrativas) o la clara apuesta por una fabricación rápida, ágil y eficiente, permite a las grandes corporaciones reducir costes y enfocar sus recursos al desarrollo de productos y servicios que aportan más valor al vehículo y, por tanto, permiten obtener mejores márgenes”, añade el responsable.

Asimismo, el desarrollo de sistemas potentes de ciberseguridad es un elemento esencial, puesto que la conectividad del vehículo es un eje fundamental en el desarrollo de nuevos aplicativos que va a estar cada vez más presente. Por último, Lidó señala que las operaciones corporativas son un recurso necesario empleado por todas las corporaciones (grandes y pequeñas) para poder capturar talento, desarrollar el portfolio de productos, obtener mayor eficiencia fabril o entrar en nuevos mercados. “Operaciones como la entrada de Panasonic en el accionariado de Ficosa o la adquisición por parte de Antolín de la división de interiores de Magna, tienen el claro objetivo de desarrollar nuevos productos alineados con las tendencias tecnológicas y optimizar la capacidad de fabricación”.

El 33,6% de las empresas encuestadas cree que el escenario más probable en los próximos 10-15 años es el de “alta disrupción”: el rendimiento pasado no garantiza el rendimiento futuro

En este sentido, las corporaciones deben tener la capacidad de cambiar rápidamente para no quedarse atrás. Un dato ilustrativo del informe de Deloitte es que el primer tercio de las mayores empresas del sector ha cambiado radicalmente en los últimos cinco años en comparación con el lustro anterior: de las 41 firmas que formaban parte de ese top, únicamente tres siguen estándolo en el periodo 2012-2016. Y la razón es que esas compañías invirtieron el doble en I+D que sus competidores. El 33,6% de las empresas encuestadas cree que el escenario más probable en los próximos 10-15 años es el de “alta disrupción”: el rendimiento pasado no garantiza el rendimiento futuro.

Em palabras de Jordi Llidó, “todos los expertos apuntan que, en los próximos diez años, el sector va a vivir una revolución mayor que en toda su historia por lo que, en consecuencia, todos los integrantes de la industria de automoción van a tener que ser igual de creativos, eficientes e innovadores para poder capturar la nueva forma de crecimiento del sector”.