La mayoría de conductores está retrasando su visita a los talleres de los servicios oficiales debido a la incertidumbre que está generando la pandemia. En concreto, los confinamientos y las restricciones de movilidad están causando que el 63% de los automovilistas retrase trabajos de servicio y reparación, de acuerdo con un estudio elaborado por Bumper y recogido por Faconauto. Aún así, el 86% de los que conforman la demanda reprimida admite que visitarán próximamente el servicio oficial cuando se garantice una mayor libertad de movimiento y circulación.

La pandemia también ha afectado a los hábitos de los clientes en el taller. Según Bumper, los clientes ahora prefieren opciones más digitales para efectuar algunas acciones como el pago, disminuyendo el contacto físico y el riesgo de contagio.

“Los concesionarios y la posventa en general deben disipar los temores de los clientes. Aportarles certidumbre y asegurarles que existen pautas seguras del Covid-19 con citas programadas, traspasos sin contacto, saneamiento de vehículos y distanciamiento social. Sigue siendo importante”, explican desde Bumper.

Además de estas nuevas tendencias, la posventa oficial deberá tener en cuenta otros factores que se seguirán abriendo paso y afectando de lleno al negocio. Recientemente, la Asociación Europea de Proveedores Automotrices (Clepa) vaticinó diez tendencias que transformarán la industria en los próximos años. Entre ellos destacan riesgos como la llegada del vehículo eléctrico, las nuevas regulaciones europeas o el envejecimiento del parque; y oportunidades como la conectividad y los servicios digitales.