Inspectores del área de Urbanismo y Actividades, acompañados por agentes de la Policía Local de Sant Antoni adscritos al área de Medio Ambiente y por agentes uniformados, realizaron una inspección a primera hora del pasado 28 de agosto y comprobaron que el taller realizaba labores de reparación de vehículos careciendo de la preceptiva autorización administrativa, recoge el Diario de Ibiza.

Además, se constató que no se realizaba ningún tipo de gestión de residuos por parte de los trabajadores, lanzando los aceites usados y otros residuos líquidos en lugares cercanos al taller sin respetar la normativa vigente.

Asimismo, los inspectores contabilizaron decenas de vehículos en estado de desguace, que se encontraban sin control sobre el reciclaje de baterías o neumáticos, generando un grave riesgo tanto para la seguridad medioambiental como para la seguridad de los edificios cercanos en caso de incendio.

Por otro lado, se detectó la presencia de caravanas y algún barracón habilitados como viviendas dentro del mismo recinto. Según ha informado el Consistorio, el propietario tenía estos habitáculos arrendados, estando alguno de ellos en pésimas condiciones de salubridad.

Los agentes levantaron actas por infracciones en materia urbanística, infracciones en materia de gestión de residuos e infracciones contra la Ley de ordenación y uso del suelo por tener caravanas con uso de vivienda.