Conducir para muchos es un auténtico placer, pero conseguir el permiso de conducción puede ser un dolor de cabeza, o de bolsillo. Algunos países tienen trámites largos, engorrosos y caros para obtener el carnet. En Europa, por ejemplo, un conductor puede pagar más de 2.000 euros para obtenerlo, después de un examen exhaustivo.

Dentro de la Unión Europea, España está entre los “mejores” países para conseguir la licencia, pues es más accesible y económico obtener el permiso de conducción y, a la vez, posee las tasas más bajas de accidentes fatales en rutas, según un estudio que puedes consultar pinchando aquí.

A los 18 años, sin período de prueba ni licencia provisoria, un español puede conseguir su licencia por diez años, tras aprobar el examen, sin que la ley estipule un mínimo de clases obligatorias de práctica.

La licencia se puede conseguir en un mes por unos 450 euros, mientras que en otras naciones puede demorar el doble de tiempo y costar hasta cinco veces más. Por ejemplo, en Holanda puede costar por encima de los 2.000 euros y en Alemania hay que rendir unas 24 lecciones, incluidas las horas de manejo en áreas rurales, en autopista y de noche.

En España, el costo del carnet se compone de las clases de práctica (habitualmente unas 20), cada una entre 15 euros y 30 euros cada una dependiendo de la ciudad, aunque las hay inclusivo más económicas. Posteriormente hay que sumarle la tasa de tráfico (90 euros), reconocimiento médico (40-50 euros) y otros gastos administrativos. Sin embargo, España posee los costos más bajos comparado con otras naciones de la UE.