Tres de cada diez compañías españolas piden su incorporación a la posible prórroga del Plan Pive 2, cuyas ayudas están prácticamente agotadas, para así frenar la caída libre que vienen protagonizando las matriculaciones de este canal en lo que va de año, según revela elBarómetro del Vehículo de Empresa (CVO) promovido por la compañía de renting Arval.

De hecho, las compras a empresas retrocedieron un 22,8% hasta junio, lastrando las ventas totales del semestre (-4,9%).

El informe pone de manifiesto cómo el objetivo de reflotar el mercado pasa por incentivar también el coche corporativo que, hasta la fecha, ha quedado en un segundo plano dentro de las políticas orientadas al automóvil, muy centradas en los particulares. Este canal parece haber recuperado el pulso tras tres meses consecutivos de subidas (sólo en junio, un 13,6%).

De acuerdo al CVO, las empresas consideran que si el Pive articulara incentivos a la compradeun volumen determinado de coches eficientes se conseguiría impulsar el parque corporativo, contribuyendo además a cumplir con el objetivo de la Dirección General de Tráfico de conseguir que la mitad del parque tenga siete años o menos en 2016.

Recordar, en ese sentido, que sólo en el último año la apuesta de las compañías por renovar sus flotas con vehículos eficientes para optimizar costes elevó la cuota de turismos de bajo consumo y emisiones hasta el 54% dentro del canal de empresas, lo que evidencia que estimular el vehículo corporativo también puede contribuir a alcanzar más fácilmente los compromisos de reducción de CO2 adquiridos con Europa.

Sin embargo, no todas las empresas pueden acudir al mercado de nuevos. En un momento en el que no fluye el crédito, el mercado de ocasión es ya la alternativa real para renovar la flota a unos precios mucho más asequibles, sobre todo para pymes y autónomos.

Por eso, cerca de la cuarta parte (24%) afirma que para impulsar el parque corporativo la medida más efectiva sería de nuevo incluir los usados en el plan y hacerlo extensivo a las empresas, incentivando la compra de coches de hasta cinco años.

Para el director del Barómetro del Vehículo de Empresa (CVO), Alejandro Madrigal, "sea como fuere, el coche de empresa debe formar parte de las políticas de incentivos, sobre todo el vehículo de renting".

"Si la DGT se ha marcado el objetivo de tener un parque más joven y limpio, lo va a tener difícil si no se cuenta con el coche de empresa, que garantiza su renovación cada cuatro o cinco años y asegura modelos seguros, bien mantenidos y con un nivel de emisiones cada vez menor", agregó.

Al margen de los incentivos directos a la compra, para el 15% de las compañías españolas la solución para impulsar el parque corporativo radica también en que el Gobierno aumente los beneficios y ventajas fiscales de las empresas usuarias del coche de empresa.