MotorK destaca la necesidad de digitalizar los concesionarios para no perder ventas debido a los cambios en los hábitos de compra de un automóvil. Una recomendación respaldada por el estudio realizado por DriveK -marca de MotorK- que anuncia que, en un periodo de tres años, el 86% de las búsquedas de vehículos nuevos comenzará desde el móvil o algún dispositivo IoT (Internet de las Cosas).

Para acometer la digitalización que el sector necesita, MotorK señala la necesidad de incorporar un departamento digital para lograr la perfecta adaptación del concesionario. Una organización capaz de generar tráfico web y contactos, para convertirlos en citas para los vendedores. Camilo Felipe Sánchez, director de ventas de DealerK, señala que “los concesionarios van a seguir desempeñando un papel fundamental pero sólo conseguirán tener éxito aquellos que sean capaces de interactuar online con los compradores”.

Internet ha hecho que, a raíz de un estímulo, se busque información online para decidir si comprar o no un automóvil

“Ofrecer una información rápida y concreta es una solución eficaz”, destaca MotorK y, para conseguirlo, Felipe Sánchez destaca los 'chatbots' como una forma de automatizar una parte del proceso de compra mediante la inteligencia artificial. “Hace que sea más operativo y más productivo, siendo capaces de generar en el momento la información que el cliente necesita”. La inmediatez se convierte en un aliado indispensable para los concesionarios, puesto que “si llamamos tras el primer contacto que ha realizado el cliente, impedimos que continúe su búsqueda y acuda a la competencia”, indica el director de ventas de DealerK.

La información que aparece en las webs de los concesionarios debe ser “muy buena, clara e intuitiva”, según Sánchez, y facilitar en todo momento que el cliente encuentre los datos que busca para que no acuda a los portales de otras marcas. “Así conseguiremos evitar las pérdidas de los interesados”, añade.

Así se logra hacer frente a los nuevos tiempos, que han cambiado como también lo han hecho los compradores y el modo de vender automóviles. Anteriormente, el proceso de compra lo componían tres momentos fundamentales según la empresa: “el estímulo hacía saltar la curiosidad por un determinado modelo y posteriormente, dentro del periodo del conocimiento, se producía la primera visita al concesionario donde el posible comprador podía valorar las diferentes opciones, mientras que el último momento, el de la experiencia, tenía en cuenta las opiniones de personas cercanas”. Actualmente, Internet ha hecho que, a raíz de un estímulo, se busque información online para decidir si comprar o no un automóvil.