El coste medio de las reparaciones en los talleres sevillanos se redujo un 8,6% en los últimos tres años, al pasar de 845 a 772 euros en 2013, correspondiendo la mayor parte de la caída al último año (-3,7%), según el estudio "Una posventa a dos velocidades" elaborado por Audatex, con motivo de la jornada organizada por la patronal del metal Fedeme y la Asociación Provincial de Talleres de Automóviles de Sevilla.

El informe -realizado a partir del análisis de más de 4,2 millones de valoraciones de siniestros- atribuye este descenso a la particular tipología de las reparaciones en Sevilla, donde el 82% no superan el importe de 1.200 euros, lo que se corresponde generalmente con trabajos de chapa y pintura que apenas implican reposiciones de piezas y, por tanto, volumen de ingresos (el 44% del total).
De este modo, el informe evidencia, en contra de lo que podría pensarse, que el menor coste de las reparaciones no se debe principalmente a un drástico ajuste en el precio de la mano de obra por la crisis, ya que el coste laboral sólo experimentó un tímido descenso del 1,5% desde el año 2010, insuficiente como para influir tanto en la caída del precio final de las reparaciones.
Además, estos datos evidencian, según la consultora experta en valoración de siniestros, un mapa de la posventa a dos velocidades. Mientras que en las regiones más meridionales, como Andalucía, los siniestros son menos aparatosos debido a una climatología benévola, en las del norte con una mayor pluviometría y una meteorología adversa, los siniestros son más frecuentes y complejos, por lo que exigen generalmente cambios de piezas que elevan la factura final.
De hecho, en el resto del mercado nacional de la posventa, las operaciones que incluyen más sustitución de piezas -las de cuantías superiores a 1.200 euros- aportan el 62% del negocio, casi seis puntos más que en Sevilla donde las reparaciones por encima de este precio contribuyen a los resultados con un porcentaje del 56,7%.
El análisis de Audatex muestra cómo esta particular idiosincrasia está lastrando la rentabilidad de los talleres hispalenses, con un desplome sin precedentes de la facturación, que se deja el 34% en los últimos tres años, trece puntos por encima de la media española (-21%). La previsión es que el sector de la posventa sevillano cierre el año con unos ingresos de 412 millones de euros.
Estas cifras comprometen en buena medida el futuro de los talleres, donde el grueso de la facturación (el 56% del total) se concentra sólo en una pequeña parte de la carga de trabajo (18%) o, lo que es lo mismo, en los vehículos más jóvenes que ahora escasean. En la actualidad, cerca de la mitad de los coches que circulan por las carreteras andaluzas rondan los diez años de antigüedad, por lo que es previsible un descenso de esos porcentajes en paralelo al creciente envejecimiento del parque.
Y es que en contra de lo que se piensa un vehículo de más de diez años visita menos el taller que uno joven ya que por lo general su valor venal no compensa el precio de la reparación. Además, no debemos olvidar que la cobertura del seguro es menor por lo que se limita su paso por el taller a lo mínimo imprescindible. Su menor rodaje provoca también un menor desgaste y disminuye el riesgo de accidente.