Todavía hay un parque de vehículos muy pequeño en todo el mundo que pueden funcionar con las distintas presentaciones del gas natural: comprimido (GNC) y licuado (GNL) si se compara con el parque de los que consumen combustibles fósiles tradicionales (gasolina y gasóleo), pero poco a poco, van ganando presencia, señala el periodista Jorge Palacios en su blog personal.

 

La tremenda expansión del fracking como técnica de extracción del gas de esquisto, de pizarra o shale gas, como quiera llamársele, que no son otra cosa que gas natural, está contribuyendo al incremento de su uso en todo tipo de transporte: carretera, marítimo y ferroviario. Es el gas responsable en gran medida del descenso que, aunque en espiral, viene experimentando el precio del crudo en el mercado internacional desde hace meses.

Para Manuel Lage, secretario general de la Asociación Española de Gas Natural para la Movilidad (Gasnam), el GNC es el combustible urbano recomendado, usándose ya en taxis, recogida de basuras, distribución y autobuses. Asimismo, en su forma líquida (GNL) va camino de convertirse en el futuro combustible profesional.