Los servicios posventa, fundamentalmente los talleres, se han visto seriamente afectados por el descenso de consumo, a pesar de que en teoría un parque móvil más anticuado debería recurrir más a estos servicios.

Pese a que los responsables de la Asociación de Talleres de Reparación de Vehículos y Concesionarios de la Federación Leonesa de Empresarios (Fele) no cuantifican la repercusión que la crisis ha tenido en estos servicios, se calcula en un 30 % el descenso del negocio en los últimos cinco años.

Esta situación se ha traducido en expedientes de regulación de empleo, y sobre todo en recortes de jornada. El sector insiste, en todo caso, en ofrecer un mensaje optimista para dar confianza al consumidor y recuperar las ventas y la utilización de los servicios que dependen del automóvil.