De acuerdo con el Índice Crédito y Caución de Incumplimiento, los niveles medios de impago soportados por las empresas españolas en el primer trimestre de 2015 se redujeron un 31% en relación al año anterior.

 

Es evidente que los niveles de impacto de la morosidad en la actividad económica están lejos de la estabilidad que registraban antes de la crisis, pero el indicador encadena nueve trimestres consecutivos de mejoría, fruto principalmente de la selección de clientes realizada por el tejido empresarial.

Las previsiones para 2015 de este indicador, elaborado por esta compañía de referencia en el seguro de crédito en España, son inciertas. La evolución de los niveles de morosidad podría dar un giro en la segunda mitad de 2015, en un entorno empresarial que ha cambiado el foco hacia la búsqueda de nuevos clientes, nacionales e internacionales, pese a las dificultades de acceso a la financiación bancaria.

Sin duda, la devaluación del euro y la caída del precio del petróleo generan un entorno de oportunidades en 2015 para el sector exterior que muchas empresas están utilizando, incrementando los riesgos de impago al tratar de expandir su actividad comercial. Además, el entorno general mantiene algunas incertidumbres tales como la situación en Grecia o el riesgo de deflación y estancamiento secular en la zona euro.

El desempeño económico mundial muestra un crecimiento inferior al esperado y las insolvencias permanecen altas, por encima de los niveles previos a la crisis, en prácticamente todos los mercados. En todo caso, insisten, la evolución del Índice Crédito y Caución de Incumplimiento mantendrá una pendiente suave, reflejo de las mayores medidas de control y gestión del riesgo de impago.