Crédito y Caución subraya que desde que comenzó la crisis en 2008, el aumento de las ventas de automóviles en los mercados emergentes ha sostenido la evolución de la industria automovilística, aunque este patrón está cambiando.

La demanda de automóviles en las economías avanzadas se ha acelerado en los últimos tiempos, mientras que en las emergentes está frenando y comienza a mostrar signos de debilidad. Ahora la industria del automóvil está especialmente pendiente de la evolución de China.

 

En este sentido, en Estados Unidos el mercado ha disfrutado de siete años consecutivos de crecimiento. La producción aumenta en 2015 y se espera que crezca aún más en 2016.

En Europa Occidental, el sector cobró impulso en el primer semestre de 2015, con un incremento en las ventas de turismos nuevos de más de un 8%. Este repunte, tras varios años de estancamiento y contracción, ha ayudado a muchos fabricantes de automóviles, proveedores y minoristas en Francia, Italia y España a continuar la recuperación que se inició en 2014.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la recuperación económica en la eurozona sigue siendo modesta y frágil, y que muchas empresas de automoción sobre todo en el sur de Europa, aún están intentando mantener el equilibrio.

En contraste con la recuperación en Europa y Estados Unidos, el mercado del automóvil es débil en las grandes economías emergentes. En el primer semestre de 2015 las ventas de vehículos en Rusia y Brasil se contrajeron, un 35% y un 20% respectivamente, y no se prevén grandes cambios en esta tendencia.

En China, la desaceleración económica y la volatilidad del mercado han tenido un efecto negativo en las ventas de automóviles. No obstante, se trata sólo de una desaceleración: se espera que las ventas crezcan en 2015 y 2016, si bien las tasas de crecimiento de dos dígitos parecen haber terminado.

Teniendo en cuenta que China se ha convertido en el mercado de automóviles más grande del mundo, cualquier crisis en el terreno económico en los próximos años podría tener graves consecuencias para el mercado mundial de automóviles.

Por lo tanto, junto a los precios del petróleo, la dirección económica de China se ha convertido en el signo de interrogación grande para la industria del automóvil.