Los frenos son el sistema de seguridad activa más importante de un automóvil y una de sus piezas clave, recalca Elige calidad, elige confianza, antes de recordar que el sistema de frenos es tu mejor salvavidas y por esta razón debes mantenerlo en perfecto estado de funcionamiento.

 

Sin duda, el sistema de frenos tiene que estar en las mejores condiciones, ya que es el máximo responsable de detener el vehículo en el menor tiempo posible.

Asimismo, ¿sabías que uno de cada cinco coches circula por nuestras carreteras con los frenos en mal estado? Esto supone un grave riesgo para la seguridad de todos los usuarios de la vía.

Actualmente el freno más común se encuenta en el eje delantero del vehículo. Por lo general, el freno de tambor ha quedado relegado al eje trasero y a los vehículos más antiguos por su menor eficacia.

Los frenos constan de un disco rotor metálico sobre el que se ejerce presión a través de las pinzas de freno (que tienen montadas unas pastillas de material de fricción) mediante un sistema hidráulico, normalmente. Estas pastillas son las que se aplican contra la superficie del disco para generar fuerza de frenado.

Es tan sumamente importante que el material de fricción esté en correcto estado y sea de calidad como que la pinza se deslice correcta y suavemente en sus guías.
No existe una cifra exacta en kilómetros para hacer el cambio de pastillas ni de discos de freno, indica Elige calidad, elige confianza, ya que dependerá en gran medida de nuestro vehículo y de la utilización que hagamos de ellos como conductores. Se recomienda controlar el desgaste de discos y pastillas cada 20.000 km.

Finalmente, recordar que cuando se cambian los discos de freno se deben sustituir también las pastillas, debido a que tendrán el mismo nivel de desgaste.