El sector del automóvil mundial sigue apostando por España como emplazamiento industrial de primer orden, después que esta misma semana se confirmara que dos grandes marcas como Renault y Ford han incrementado la carga de trabajo para sus factorías de Palencia y Valencia, respectivamente, con nuevos modelos. Estas nuevas cargas de trabajo generarán un importante volumen adicional de producción para nuestro país.

 

El esfuerzo de trabajadores, agentes sociales y empresarios está siendo decisivo para alcanzar las metas que se han trazado: fabricar más (tres millones de vehículos), exportar más e incrementar el mercado interno, para lo cual la acción del Gobierno con los planes de rejuvenecimiento aprobados está siendo muy importante y determinante en la generación de confianza para las grandes corporaciones internacionales que invierten en España.

En este sentido, la acción del sector del automóvil y el Ejecutivo se ve fuera de nuestras fronteras como un claro ejemplo de colaboración público-privada con el fin de incrementar el peso industrial en nuestro país.

El sector del automóvil está en el camino de alcanzar los objetivos propuestos para los próximos años. En el ejercicio anterior, de hecho, la industria de automoción fue uno de los sectores que más aportó a nuestro país, tanto en el contexto económico como en el industrial.

Los fabricantes instalados en España han tomado decisiones orientadas a hacer compatibles los niveles de actividad de las fábricas, el sostenimiento flexible y razonable del empleo, y la mejora de la eficiencia, para mejorar en competitividad y lograr atraer más inversiones a nuestras plantas.

Sin embargo, hay que seguir avanzando en la implantación de reformas, que nos permitan volver a ganar nuevas cuotas de competitividad, asegurando al máximo el crecimiento del automóvil para que siga siendo un pilar básico de la industria y de la economía española. Apostar por la industria es invertir en productividad y futuro.