El Diario Oficial de la Unión Europea publicó la recién aprobada Directiva 2014/45/CE relativa a las inspecciones técnicas periódicas de los vehículos de motor y de sus remolques, que establece requisitos mínimos comunes y normas armonizadas sobre las inspecciones en la Unión, permitiendo a los Estados miembros "establecer unas normas más estrictas para las inspecciones".

Dicha Directiva establece unas periodicidades con condición de mínimos, lo que implica que deja libertad a países como España para mantener la ITV anual - en lugar de cada dos años como marca de mínimo la Directiva - a los vehículos con más de diez años de antigüedad, con el objetivo de mejorar la seguridad vial en nuestras carreteras y el medio ambiente.

Precisamente el aumento de vehículos inspeccionados por las ITV de nuestro país en 2013, un 5,6% más que durante el año anterior, confirmó el progresivo envejecimiento del parque automovilístico español, que ha visto alargada la vida útil de los vehículos hasta alcanzar los once años de media.

Los vehículos de elevada antigüedad suelen ser, además, los que evitan las inspecciones ante el temor de que se les detecten defectos graves que supondrán reparaciones importantes o incluso la baja del vehículo.

El nuevo texto, que deroga la Directiva 2009/40/CE, recuerda asimismo de forma expresa que el servicio de ITV debe ser prestado por los estados miembros, o a través de organismos públicos o privados bajo su supervisión.

En el caso de España son el Gobierno y las Comunidades Autónomas los titulares del servicio y garantes de su correcta prestación, que se realiza a través de centros de inspección e inspectores autorizados.

De igual forma, recalca que el servicio de ITV está excluido de la Directiva de Servicios en el mercado interior porque se trata de un servicio de interés general en el ámbito del transporte que está vinculado al ejercicio de potestades públicas.

Se trata, en todo caso, de un servicio perteneciente al ámbito del transporte, y dirigido a garantizar fines de interés público como lo son la seguridad vial y el medio ambiente.

La Directiva 2014/45/CE avala del mismo modo la imparcialidad, objetividad y alta calidad del sistema actual de ITV, principios que deben seguir cumpliéndose y garantizándose en los centros de inspección.

Así, la Directiva establece de forma expresa que "los inspectores no tendrán ningún conflicto de intereses, de tal forma que el Estado miembro o la autoridad competente se aseguren de que se mantiene un elevado nivel de imparcialidad y objetividad".