“La declaración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirma que las autoridades estadounidenses consideran las importaciones de automóviles y ciertas piezas como una amenaza a su seguridad nacional”, aseguran desde ACEA. La decisión de imponer medidas se ha retrasado hasta 180 días, tiempo en el que se ha animado a la Unión Europea y a Japón a llegar a un acuerdo con Estados Unidos sobre medidas que limiten sus exportaciones de automóviles y piezas para el país.

“Los fabricantes europeos de automóviles están a favor de una agenda comercial positiva. Apoyamos los esfuerzos constructivos de la Comisión Europea para hacer frente a las barreras arancelarias y no arancelarias al comercio transatlántico de productos de automoción”, declara el secretario general de ACEA, Erik Jonnaert. “De manera unilateral, un impuesto en forma de aranceles o cuotas adicionales, por el contrario, violaría claramente las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Por tanto, no son aceptables como una solución a la disputa actual”.

El informe sobre la investigación de seguridad nacional no reconoce, según ACEA, las inversiones masivas por la industria automovilística europea en la economía de Estados Unidos. De hecho, los fabricantes de automóviles de propiedad comunitaria construyeron más de tres millones de vehículos en Estados Unidos el año pasado, representando el 27% de la producción total de Estados Unidos. Muchos de estos vehículos se exportan a terceros países más, entre ellos la Unión Europea. Los fabricantes de automóviles de la UE emplean directa e indirectamente cerca de medio millón de estadounidenses.

La patronal europea espera que los negociadores de ambos lados del Atlántico usen este tiempo adicional para encontrar un terreno común en un acuerdo comercial que elimina los aranceles industriales.