Representantes de la patronal de los concesionarios de maquinaria agrícola, Faconauto, mantuvieron el pasado 19 de mayo un encuentro con el secretario general de Agricultura y Alimentación, Fernando Miranda, y con Esperanza Orellana, directora general de Producciones y Mercados Agrarios, para repasar los asuntos que afectan al sector, teniendo en cuenta el impacto que está teniendo el coronavirus. Faconauto destaca “la receptividad” del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y “el clima de buen entendimiento” respecto a los temas tratados, a los que se dará continuidad en futuras reuniones de trabajo.

Además, la patronal ha valorado positivamente la puesta en marcha de un nuevo plan PIMA de renovación de maquinaria agrícola, que supondría un estímulo para el mercado en un año que se presenta difícil, con una previsión de caída del 25% y alrededor de 9.000 unidades inscritas. La nueva edición del PIMA abordará también los objetivos de reducir las emisiones de contaminantes atmosféricos y el de mejorar la seguridad de los trabajadores agrícolas. En este sentido, Faconauto ha pedido que se cuente para su gestión con los concesionarios como entidades colaboradoras, ya que, cuando en ediciones anteriores ha sido así, el desarrollo del plan ha sido más eficiente.

Durante la reunión, la federación ha repasado las medidas económicas y laborales que considera clave para facilitar la continuidad del sector. En primer lugar, han trasladado la Ministerio la necesidad de dinamizar también el mercado de segunda mano. En la actualidad, los concesionarios agrícolas encuentran una barrera para la comercialización de maquinaria agrícola usada, por lo que es estratégico incluirla en el Régimen Especial de Bienes Usados (REBU) para evitar la pérdida de competitividad frente a operadores extranjeros.

La puesta en marcha de instrumentos ágiles por parte de la Administración ha permitido que el sector de la maquinaria agrícola pueda resistir el impacto de la crisis del coronavirus sobre sus plantillas de las que, actualmente, alrededor del 60% se han acogido a ERTEs, tanto de fuerza mayor como por causas económicas. En este sentido, es esencial, a juicio de Faconauto, que la Administración y la legislación sigan facilitando instrumentos flexibles para asegurar el mantenimiento del empleo y una incorporación gradual de las plantillas.

Finalmente, se ha valorado muy positivamente la línea de financiación y avales puestas en marcha por parte del Gobierno pero, por las especificidades del sector, se ha apuntado la conveniencia de estudiar medidas adicionales más allá de la vigencia del estado de alarma.