Los talleres ilegales concentran ya el 20% del total de reparaciones que se hacen en territorio español. Son 10.000 los negocios clandestinos de posventa repartidos por toda la geografía española que anteponen el precio a la seguridad y al rigor de la reparación, dejando a los conductores que se deciden por ellos completamente desprotegidos al no disponer de facturas, presupuestos ni las garantías de reclamación a las que tienen derecho por ley, ni por supuesto equipos y personal cualificado para reparar el vehículo. ¿Cómo evitarlos y elegir bien el taller al que llevar el vehículo?

 

Partiendo de esta premisa, la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam), ofrece diez consejos para elegir taller correctamente. Son una decena de simples pasos con los que evitar más de un quebradero de cabeza.

1. Si no hay placa-distintivo en un lugar visible de la fachada del taller, mejor da la vuelta. La Ley obliga a los talleres a tener y mostrar de forma clara y visible la correspondiente identificación que demuestra que estamos ante un taller autorizado, en la que debe constar su número de identificación en el registro industrial y su actividad.

2. Fíjate bien en la especialidad del taller (mecánica, electricidad, carrocería, pintura...). No todos los talleres están preparados y autorizados para realizar todas las operaciones. Si un taller se ofrece a realizar una reparación de una actividad para la que no está registrado, mucho ojo porque el remedio puede ser peor que la enfermedad y, en este caso, las averías, resultar más graves.

3. Reclama resguardo de depósito para dejar constancia de que has dejado el vehículo en ese taller. Así, si le pasara algo (robo, incendio del taller, etc.) es la única manera de poder reclamarlo. Y si figuran los kilómetros con los que se dejó, mejor aún, por si a alguien se le ocurre hacer con tu vehículo algo de rodaje extra.

4. Pregunta al taller por el coste de los diferentes servicios que pueda ofrecer, precio por hora de trabajo, etc. Si deseas presupuesto, recuerda que tienes derecho a pedir presupuesto escrito y que lo debes aceptar y firmar antes de seguir adelante con la operación. No lo olvides.

5. La factura no es una opción, es una obligación. Debe ser clara y especificar gastos, arreglos, piezas cambiadas y horas de trabajo, todo ello perfectamente desglosado por conceptos. Esta factura también es garante de que se cumpla el correspondiente pago del IVA. Por los talleres ilegales, se dejan de recaudar 210 millones de euros anuales en este impuesto.

6. La ley protege te protege si acudes a un taller legalmente establecido y te concede una garantía en la reparación durante 3 meses o 2.000 km., salvo que la pieza tenga una garantía superior. Además hay muchos talleres que ofrecen una garantía comercial adicional. Pero no podrás disfrutar de ninguno de estos derechos si no cuentas con una hoja de depósito o la factura de la reparación. Pídelas siempre. ¿Y si apareciera la avería de nuevo? ¿Cómo reclamar sin la garantía?

7. El taller debe utilizar piezas de recambio nuevas. Si no las hubiera en el mercado o concurrieran otras circunstancias y el taller tuviera que utilizar piezas de recambio de segunda mano debe contar con la autorización del cliente. Y no siempre es válido, pues cuando se trata de elementos de la dirección, suspensión o neumáticos no pueden utilizarse recambios usados por motivos de seguridad.

8. Un taller ordenado y limpio no es sólo una cuestión estética. La limpieza y el aspecto externo e interno del centro dice mucho de cómo se trabaja en ese negocio. Es además buena señal de que estamos ante un servicio de confianza y el resultado será el esperado. Por otro lado, nos aseguramos de que los residuos que genera el mantenimiento o reparación del vehículo son gestionados adecuadamente y que se protege la salud de los trabajadores del taller.

9. No dudes en preguntar al reparador por las averías o por cómo se van a reparar éstas. La transparencia entre el taller y el cliente debe ser máxima. Al dejar tu vehículo no olvides informarte del número de teléfono y correo electrónico. Nada hay que esconder.

10. No está pero se le espera. El Libro-Taller no será otra cosa que el informe con todas las operaciones realizadas en un vehículo a lo largo de su vida útil. A este registro, que será público, sólo podrán acceder talleres debidamente registrados, por lo que los negocios ilegales no podrán llegar a él. Una pista muy útil para saber a dónde no llevar tu vehículo.