La segunda edición del Plan de Ayudas para la compra de vehículos contemplaba un presupuesto de tres millones de euros, de los cuales, tras menos de dos semanas de vigencia, quedan disponibles alrededor de 900.000 euros. Es la segunda vez que el presupuesto se agota en pocos días puesto que la primera edición, cifrada en dos millones de euros, tuvo también buenos datos entre los madrileños que consumieron el presupuesto en los primeros días.

Esta buena acogida de los incentivos a la compra de vehículos alternativos supone, según GasLicuado, un indicador del interés de los ciudadanos en renovar su turismo particular o motocicleta, además de una predisposición a contribuir a la mejora de la calidad del aire de las ciudades, en la medida de sus capacidades.

En palabras del director general de GasLicuado, Santiago Pérez, “este plan ha sido un éxito por segunda vez consecutiva. Los madrileños están preocupados por la calidad del aire y desean cambiar su vehículo”. En su opinión, “este tipo de incentivos acelera realmente la renovación del parque móvil, puesto que permite al ciudadano elegir entre todas las alternativas disponibles respondiendo a sus necesidades y animando a todos los sectores a seguir investigando para mejorar y erigirse en la mejor opción”.

El Plan MUS II otorga una ayuda al Autogas de 1.500 euros, por lo que la asociación se muestra satisfecha por la apuesta real por todas las alternativas y por la confianza puesta en los vehículos propulsados por Autogas.

A pesar de no tener ayudas en muchas comunidades autónomas, el mercado español de vehículos alternativos propulsados por Autogas cerró el mes de abril con un 124% de crecimiento acumulado, cifra que supone que se hayan matriculado, en lo que llevamos de año, más del doble de vehículos de Autogas que eléctricos puros y más de diez veces que los de GNC.