Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Pacprona) de la Guardia Civil de Valls (Tarragona) sorprendieron a varias personas en los exteriores de una nave del polígono industrial de Valls realizando la compraventa de vehículos, siendo esta una actividad no imprescindible que justificase la reunión de personas en la vía pública y fuera de su domicilio habitual.

Los hechos se remontan al 10 de abril cuando una patrulla se encontraba realizando servicio de vigilancia medioambiental para detectar actividades no autorizadas y que pudieran ser un riesgo para la propagación del virus. Así, detectaron a varias personas en los exteriores de una nave industrial que, por los residuos existentes, pudiera albergar un taller de reparación de vehículos, informa Diari de Tarragona. Así se descubrieron despiece de vehículos, derrames de combustible y otros residuos peligrosos para el medio ambiente, no encontrándose la instalación autorizada para ejercer ningún tipo de actividad profesional.

Tras obtener autorización verbal del responsable para acceder dentro de la nave, se descubrió en su interior varios vehículos en proceso de reparación y despiece, observando que no se seguía una correcta gestión de los residuos. Tras preguntarle por el motivo de encontrarse reunido con cierta cantidad de personas en la nave, manifestó que realizaba la venta de un vehículo, siendo informado que dicha actividad no justificaba la reunión de dichas personas durante el estado de alarma.

En consecuencia se detectaron siete infracciones administrativas relacionadas con la actividad del establecimiento y se interpuso oficio-denuncia al personal que se encontraba presente por incumplir las medidas impuestas en el Real Decreto 463/2020.