Efectivos de la Paprona, pertenecientes al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Hellín, han localizado, en esa misma localidad albaceteña, un taller clandestino dedicado a la reparación de vehículos, en el marco de las inspecciones sobre la gestión de residuos tóxicos y peligrosos que habitualmente suele llevar a cabo la Benemérita, informa 20minutos.es.

Durante la inspección del local, la Guardia Civil pudo observar cómo el responsable del mismo se encontraba reparando un turismo, encontrándose otros nueve vehículos en el interior, a la espera de ser igualmente reparados.

El taller clandestino contaba con una gran cantidad de herramientas mecánicas propias de un taller de reparación de vehículos, así como una grúa manual para levantar motores, entre otras, y los residuos generados normalmente por esta actividad: baterías y aceites de motor usados, además de neumáticos a medio uso, todo ello almacenado de manera incorrecta, a la intemperie y sobre un suelo permeable de tierra, con el consecuente peligro de filtraciones al suelo y aguas subterráneas.

El Seprona ha confeccionado varias actas-denuncias, que serán remitidas a los organismos correspondientes, tanto locales como autonómicos, tras detectar infracciones administrativas relacionadas con el alta del investigado en la Seguridad Social o sobre la apertura y funcionamiento de talleres de reparación de vehículos, calificadas estas últimas como graves, cuyas sanciones de multa pueden alcanzar hasta 300.000 euros, al tratarse de residuos peligrosos.

Las infracciones más comunes en este tipo de talleres ilegales están relacionadas con la carencia de la preceptiva licencia de actividad, de la calificación ambiental, o de la inscripción en el Registro de Industria, así como de la ausencia de autorización administrativa como pequeño productor de residuos, de los justificantes de entrega a un gestor autorizado o por la mezcla de diferentes residuos (aceites, filtros, envases), incumplimiento las normas sobre su almacenamiento.