José Luis Bravo ha destacado que desde el principio se ha prestado el máximo apoyo a toda la distribución con una serie de iniciativas, por ejemplo, abriendo una página específica de comunicados e información relevante sobre el Covid-19 en la web de Ancera, o emprendiendo acciones solidarias, ya que los distribuidores españoles están entregando dotaciones de EPIs, guantes, monos, etc. a hospitales y policía, pero, sobre todo, trabajando codo con codo con las demás asociaciones del sector, con ministerios y delegaciones, con Comunidades Autónomas, etc. para aunar esfuerzos contra esta crisis.

El presidente de Ancera ha explicado también que desde la asociación se ha querido pulsar la actividad en el sector, su situación, y se ha hecho una encuesta entre los socios para ver el impacto que ha tenido la crisis, a la que han respondido casi 1.600 puntos de venta, más de la mitad del total de tiendas de recambios en España. La encuesta muestra que la actividad ha bajado un 85% y que el 96% de las empresas ha tenido que presentar ERTEs.

Por todo ello, el sector está muy tocado, como otros sectores, y necesita ayuda. Lo que Ancera pide al Gobierno es, en primer lugar, que aclare la información, porque al distribuidor se le ha puesto en una situación de no saber si su actividad es servicio esencial o no es servicio esencial. También se pide flexibilidad en la aceptación de los ERTEs que se están viendo obligadas a presentar los distribuidores de recambios.

Después, lo que se pedirá es poder afrontar el futuro de la mejor manera, porque el sector de la distribución de recambios necesitará ayudas para reemprender la actividad con garantías de supervivencia, ya que la recuperación no va a ser en forma de V y pasará tiempo antes de que empiece a recuperarse la actividad en el sector.