El nuevo proyecto K-9, que se fabricará en la planta de PSA Peugeot-Citroën de Vigo (Pontevedra), refuerza la capacidad industrial de las factorías españolas. Sin duda, esta nueva noticia es un ejemplo más de la apuesta del sector del automóvil en la recuperación económica del país y en la industrialización.

 

Los esfuerzos realizados por el conjunto de los trabajadores, empresarios y Gobiernos Centrales y Autonómicos, entre otros, ha tenido su compensación con este nuevo proyecto en la región gallega.

Recordemos, en este sentido, que España ocupa la primera posición en el ranking europeo de fabricación de vehículos comerciales y esta nueva inversión impulsará la industrialización de España, dando una dosis de confianza muy importante a la sociedad y a la economía española.

El automóvil es un sector estratégico para nuestro país, y la confianza internacional de las grandes multinacionales del automóvil son un claro ejemplo de la visibilidad internacional en el plano industrial.

Así, la aprobación del Plan Pima Aire 4, con un enfoque especial hacia los vehículos comerciales, es un impulso más para la adquisición de este nuevo proyecto a una factoría española. De hecho, este anuncio es un paso muy importante hacia el objetivo de España de alcanzar los tres millones de vehículos.

Nuestra industria del motor ha dado repetidas muestras de saber adaptarse a las circunstancias del entorno, sin renunciar a su vocación de hacer de España una potencia mundial del sector gracias a su elevada capacidad de producción y su esfuerzo permanente en innovación, para hacer coches más seguros, más eficientes y más respetuosos con el medio ambiente.