La Comisión Europea confirma en un comunicado que, a partir del 16 de octubre, sus funcionarios llevaron a cabo una inspección no anunciada en las instalaciones de un fabricante de automóviles en Alemania.

La inspección está relacionada con las preocupaciones de la Comisión de que varios fabricantes de automóviles alemanes puedan haber violado las normas antimonopolio de la UE que prohíben los cárteles y las prácticas comerciales restrictivas (Artículo 101 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea). Los funcionarios de la Comisión estuvieron acompañados por sus homólogos de la autoridad nacional de competencia alemana.

“Las inspecciones son un paso preliminar en las investigaciones de prácticas anticompetitivas sospechosas”, afirma el organismo europeo en su comunicado. “El hecho de que la Comisión realice inspecciones no significa que las empresas inspeccionadas sean culpables de comportamiento anticompetitivo, ni prejuzga el resultado de la investigación en sí. La Comisión respeta los derechos de defensa, en particular el derecho de las empresas a ser oídas, en procedimientos antimonopolio”.

No hay un plazo legal para completar las investigaciones sobre la conducta anticompetitiva. Su duración depende de una serie de factores, incluida la complejidad de cada caso, la medida en que las empresas interesadas cooperan con la Comisión Europea y el ejercicio de los derechos de defensa.