El uso del vehículo corporativo como incentivo adicional al salario se ha reducido a la mitad entre las empresas españolas en el último año. De hecho, sólo el 2% lo utiliza actualmente para retribuir a sus empleados, frente al 4% que empleaba esta fórmula el año anterior, según revela el Barómetro del Vehículo de Empresa (CVO) promovido por Arval, compañía de renting de BNP Paribas.

El estudio -realizado entre más de 4.800 compañías europeas con el objetivo de determinar las prácticas actuales y tendencias futuras en este sector- pone de manifiesto cómo la tendencia a la moderación salarial impuesta como medida de ajuste para hacer frente a la coyuntura económica ha reducido drásticamente la presencia de los vehículos de incentivos como retribución en especie.
Sin embargo, esta política de contención salarial no tiene su reflejo directo en el resto de Europa, donde en términos globales el 13% de las compañías hacen uso del coche de empresa para complementar la nómina mensual de sus empleados, lo que representa un crecimiento del 18% con respecto a 2011.
De esta forma, las compañías europeas son más conscientes que las españolas de las ventajas en forma de deducciones fiscales y ahorro de impuestos (IVA, IRPF...) que supone la retribución en especie tanto para los empleados como para la propia empresa.
En un análisis por países, el CVO revela que las economías más fuertes de Europa son las que apuestan en mayor medida por estas políticas retributivas, mientras que, por el contrario, aquellas que se encuentran en la "cuerda floja" parecen haber reducido sus incentivos salariales dentro de una política obligada de ajustes y contención presupuestaria. De esta forma, las compañías belgas son las que tienen el mayor porcentaje de vehículos de retribución en sus flotas, con casi la mitad del total (46%); seguidas, aunque con una considerable distancia, de alemanas (26%) y francesas (21%).
Por el contrario, las empresas ibéricas -las portuguesas y españolas- son las que menos coches corporativos destinan a reconocer y retener el talento de sus empleados (2%), seguidas de las checas (3%). Las griegas, italianas y polacas, por su parte, también se encuentran entre las menos "generosas" con sus trabajadores, ya que únicamente un 5% de sus flotas se destinan a políticas retributivas.