La Fundación Mapfre ha presentado un manual con 128 medidas de seguridad vial con las que entiende que será posible plantear un objetivo de reducción del 50% de las víctimas mortales en accidentes de tráfico.
Este "Manual de medidas de seguridad vial" está preparado por cuatro expertos del Instituto de Economía del Transporte de Noruega y es considerado internacionalmente una referencia única en el campo de la seguridad vial. El manual tiene una clara vocación latinoamericana pues la traducción al español del original en inglés pretende acercar el conocimiento de la seguridad vial al más amplio espectro de técnicos hispanoparlantes.
Entre las 128 medidas que propone el manual tienen singular interés para la posventa del automóvil las relacionadas con el "diseño de los vehículos y el equipamiento personal de seguridad" y entre ellas destacamos las siguientes:


Establecimiento de la profundidad mínima del dibujo del neumático en 1,6 mmts. Para turismos y remolques de hasta 3,5 toneladas y de un mmt. Para vehículos más pesados y motocicletas.
Instalación de luces de freno en posición elevada.
Uso de luces de conducción diurna en los automóviles, ciclomotores y motocicletas cualesquiera que sean las condiciones de luminosidad.
Mejoras en los faros delanteros: autonivelables, lavafaros, halógenos, luz polarizada, antinieblas, luces de emergencia, polielipsoidales y luz ultravioleta.
Placas de matrícula retrorreflectantes y reflectantes en la parte trasera de los vehículos.
Atención especial a los sistemas de dirección y suspensión (holguras).
Sistemas de retención infantil.
Sistemas de control inteligente de la velocidad de crucero.
Equipamiento de seguridad en los vehículos pesados.
Por otro lado el manual propone una serie de medidas relativas a la inspección de los vehículos que garanticen el establecimiento de estándares de seguridad, inspecciones de vehículos a pie de carretera, en espacios abiertos (aparcamientos o apartaderos) en los que no se obstruye el tráfico y en los que se verifica el estado de vehículos que realmente están en uso mediante inspectores capaces de identificar aquellos vehículos que tienden a encontrarse en las peores condiciones técnicas.
En el mismo capítulo del manual se aborda el tema de la inspección de los talleres poniendo como ejemplo la aprobación en Noruega de una ley que rige las inspecciones de los talleres y el desarrollo de un reglamento de talleres. El reglamento y las inspecciones tendrían como objeto garantizar "una alta calidad en las reparaciones y proteger a los clientes de los talleres de trabajos de reparación realizados por personal sin las debidas cualificaciones". Según esa norma, para ser aprobado, un taller debe cumplir con una serie de estándares relativos al personal, el local, el equipamiento y la maquinaria, las áreas de almacenamiento de vehículos y los datos de las reparaciones. Algunos trabajos no requieren del cumplimiento de esa ley tales como la recarga y sustitución de baterías, el cambio de neumáticos y la sustitución de cristales.