Las malas prácticas medioambientales continúan siendo la asignatura pendiente de los burgaleses, según se desprende de los datos de actuaciones generales del Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, según informa el Correo de Burgos. Tomando como referencia estos datos, el mayor número de actas de infracción que levantaron durante el pasado año los guardias civiles adscritos a este servicio estuvieron relacionadas con incumplimientos de la Ley de Residuos y Suelos Contaminados, concretamente 417.

En estas más de 400 infracciones detectadas se enmarcan irregularidades de todo tipo, según explica el responsable del Seprona de la Comandancia de Burgos, Pedro Martínez. Se incluyen la gestión de residuos, de aceites industriales, neumáticos, residuos de construcción y demolición, vertederos incontrolados, puntos limpios, así como la gestión de vehículos al final de su vida útil.
Uno de los ámbitos en los que han crecido las actividades irregularidades es el de los talleres ilegales. Uno de los últimos espacios de este tipo detectados por el Seprona se localizó en una nave industrial, en la que se comprobó que su propietario realizaba reparaciones esporádicas a toda clase de vehículos, turismos y tractores agrícolas, ciclomotores o motocultores. Según informó en su momento la Guardia Civil, esta persona no tenía estipulada tarifa, ni extendía facturas, si bien cobraba un precio simbólico por las reparaciones. En ese misma información, la Guardia Civil recordaba que la actuación se enmarcaba en una operación desarrollada por el Seprona para la inspección de los talleres de reparación de vehículos en la provincia.
La impresión es que han aumentado este tipo de talleres en los últimos años por la crisis. Sobre todo, "debido a los bajos precios que pueden ofrecer al no facturar las reparaciones, no pagar impuestos o seguridad social", tal y como recordaba el jefe del Seprona. El pasado año se detectaron cinco talleres ilegales, uno en Burgos, otro en Aranda y tres en pequeñas localidades de la provincia, mientras que en el año 2011 sólo se denunció un único taller ilegal. Entre el 15 de enero y el 23 de febrero pasados, en la campaña provincial de inspecciones en talleres de reparación antes mencionada, de 146 inspecciones que se llevaron a cabo se encontraron ocho establecimientos sin licencia de apertura.