La Asociación de Empresarios de Automoción de Gipuzkoa (Aega), ha celebrado en Bilbao, en el auditorio de CEBEK, junto con la Asociación de Concesionarios de Vizcaya (ACV), SEA Empresas Alavesas y la Federación de Concesionarios (Faconauto) la I Jornada de Automoción del País Vasco. A la reunión han asistido el director de Desarrollo Industrial del Departamento de Desarrollo Económico y Competitividad del Gobierno Vasco, Mikel Amundarain; el presidente de Faconauto, Gerardo Pérez y su vicepresidenta ejecutiva Marta Blázquez; los presidentes de ACV, Jon Lekue, y del sector de concesionarios de AEGA, Javier Bagues y el secretario general de SEA, Juan Ugarte. 

En la Jornada se ha analizado en profundidad la realidad del concesionario en Euskadi, la evolución de las ventas de las matriculaciones y su futuro y las necesidades que el sector tiene que afrontar. La reunión ha servido asimismo para que las tres patronales provinciales, ACV, Aega y SEA, que ya mantienen estrechos lazos de colaboración, hayan mostrado su apuesta decidida para incrementarlos y gestionar acciones conjuntas en defensa de las empresas concesionarias del País Vasco. 

El presidente de Faconauto, Gerardo Pérez, señaló como esenciales varios puntos, como la necesidad de que las concesiones “tengan su propia voz y sean visibles e influyentes en todos los niveles, muy especialmente en el político, dados los cambios que están encima de la mesa respecto a la importancia, valor, utilidad y propiedad de los datos de los vehículos, los aspectos medioambientales, los cambios tecnológicos y la necesidad de tener un marco regulatorio propio”. 

También se aludió a la descarbonización y al impacto del vehículo eléctrico. En la actualidad, el precio de éstos se sitúa de facto en el segmento premium, por lo tanto, inalcanzables para la mayoría de las familias de este país por lo que es una quimera pretender alcanzar la completa sustitución del parque de vehículos por eléctricos o de emisiones cero para el año 2040. Las matriculaciones actuales en Europa de vehículos eléctricos apenas alcanzan el 2%, mientras que los vehículos gasolina y diésel suponen el 92,6%. El parque de vehículos eléctricos en España no llega al 0,1% del total y a un ritmo anual de sustitución eléctrica del 10%, que ya sería importante, en el año 2040 el 90% del parque sería aún diésel/gasolina. 

Por otra parte, la demonización del diésel desde determinadas Instituciones ha conllevado una disminución de las ventas de estos vehículos pero, como era de prever, el aumento significativo no se da en los vehículos eléctricos sino en los movidos por gasolina. Y, por otra parte, la ausencia de planes de achatarramiento tiene otro efecto curioso y es que los vehículos de ocasión que más se venden tienen más de diez años, lo que es incompatible con el objetivo de rejuvenecimiento del parque como todos los sectores relacionados con el automóvil solicitamos. Por lo demás, con los ritmos de crecimiento económicos actuales la disminución de ventas parece deberse más a la incertidumbre y falta de políticas claras institucionales que a otros aspectos. Es decir, esa falta de políticas definidas y determinadas declaraciones han generado un importante “efecto parón” o de retraso en las decisiones de compra. 

Se abordó en el panel de la Mesa Redonda, en la que participaron los presidentes de las asociaciones y otros expertos del sector el impacto del vehículo eléctrico, la gestión, retención y atracción del talento, la experiencia que se debe ofrecer al cliente, la reputación en Internet (e-reputación) y la movilidad o “smart mobility”, el vehículo conectado y la digitalización y, por último se abordaron cuestiones referentes al marco contractual del concesionario con el fabricante. Se señaló en este punto, como ya se ha expuesto la importancia de contar con un marco regulatorio propio.