En unas jornadas sobre el coche eléctrico organizadas por El País y patrocinadas por Endesa y Jaguar Land Rover, la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, se ha mostrado optimista en torno al futuro del sector al prever que los fabricantes pasarán de ser meros productores de vehículos a prestar otro tipos de servicios de movilidad, informa Faconauto citando fuentes de Europa Press. Pese al descenso de matriculaciones de los diésel registrado en los últimos años, Ribera confía en que “no se van a producir cataclismos en la demanda de los coches de combustión interna. Cada vez se venderá menos, a la vez que se vendan más vehículos alternativos”.

Sobre el cambio de tendencia en la cuota de mercado de los diésel y los gasolina, la ministra lo ha achacado al escándalo que hubo en torno a los motores diésel en todo el mundo, lo que originó un relanzamiento de los gasolina. A partir de ahora, Ribera, basándose en varios estudios, prevé que la venta de vehículos de combustión comience a caer y que la de vehículos ‘limpios’ se acelere “despacito”, partiendo de un arranque “difícil”, hasta cerca de los ocho millones de unidades eléctricas en el año 2040.

Respecto al papel que tiene que jugar España en el avance hacia la electrificación del parque, Teresa Rivera considera que nuestro país “debe de jugar un papel proactivo”. En su opinión, España cuenta con una industria, un sector y una sociedad “con capacidad suficiente como para ejercer el liderazgo en este ámbito”.

Para ello, cree que es “fundamental” acompañar la transición con el debate de la movilidad, de una cadena de valor “larga y amplia”, de la fabricación de coches, pero también de los suministros y de los sectores relacionados con la infraestructura y con el mantenimiento. Todo ello, según varios estudios, podría tener una potencial creación de hasta 23.000 puestos de trabajo netos hasta 2030.

En ese camino hacia la electrificación, Ribera considera necesario un “cambio estructural” en el uso de la energía. “Necesitamos energía renovable y autóctona que sea producida cada vez a menor coste y de una forma más eficiente hacia una energía que sea más próxima y respetuosa con el medio ambiente”, declaró la titular de Transición Ecológica.

En este sentido, la ministra señaló que la calidad del aire “es el problema de salud ambiental más grande, un cuestión de Estado”, subrayando que hay que trabajar en el proceso de descarbonización y generar confianza “para que los consumidores adquieran un producto que no conocen”. “Cuanto más y mejor nos anticipemos en el análisis, mejor posicionados estaremos para resolver esta cuestión”, añadió.

Entre las medidas que ya ha tomado el Gobierno y seguirá haciéndolo, Ribera destacó la ayuda a la adquisición de vehículos eléctricos hasta que se alcance la paridad de precios con los de combustión (se prevé que sea en 2025), el cambio de la fiscalidad o la promoción de una red de carga “adecuada”. Entre el resto de medidas, incidió en la creación de zonas de bajas emisiones en ciudades de más de 50.000 habitantes, que resuelvan las disputas locales en torno a la imposición de medidas restrictivas de acceso a los vehículos más contaminantes, como el Madrid Central de la capital.