Titulares como "el 93% de las pymes experimenta retrasos en los pagos de sus clientes" o "el 44'7% de las empresas dedican beneficios a cubrir impagos" llenan las portadas de nuestros periódicos en los últimos 4 años, y es que la recesión económica es una realidad palpable que afecta a empresas, autónomos, personas y la sociedad en general. La morosidad ha aumentado considerablemente y comporta efectos muy negativos en el mundo empresarial, desde la pérdida de inversión productiva, la descapitalización empresarial, la destrucción de empleo y hasta el cierre de empresas. Y es que el perfil del deudor ha cambiado, no es que no quiera pagar sino que no puede.

Un estudio reciente publicado por Sage España, empresa líder en el desarrollo de soluciones de gestión empresarial, nos indica que un 50,79% de los empresarios españoles lo considera su máxima preocupación, muy por encima, incluso, de pagar las nóminas.
¿Cómo paliar esta preocupación? ¿Cómo evitar la morosidad? ¿Cómo determinar la intencionalidad de impago? ¿Cómo obtener información económico-financiera de un cliente? Pues a través de empresas como Inform Risk.Juridic, que ha llegado a un acuerdo con Ancera para que sus asociados puedan obtener informes de riesgo comercial y la vigilancia activa, controlando las demoras de pago de los clientes y demandas judiciales por impago, activas o en trámite.