La red comercial de Volvo Car en España perdió por primera vez en los últimos diez años, aunque para el presidente de la filial española, Germán López Madrid, "será un capítulo pasajero, pues volverá a la rentabilidad este mismo año".

Dicha red mantuvo en la última década crecimientos de entre el 0,5 % y el 2 %, e incluso mantuvo ganancias en cuatro de los cinco últimos ejercicios, los más afectados por la crisis económica.

López Madrid estructuró los resultados de la red de sus 50 concesionarios en España en un 55 % con ganancias, pero un 45 % con pérdidas, de los que un 70 % estaban cercanos al equilibrio ('break even') y un 30 % lejanos. Señalar en este sentido que dos tercios de esta porción se encuentran en fase de cancelación

El dirigente aseguró que, pese a estas cancelaciones, la marca automovilística sueca va a mantener ese medio centenar de concesionarios en España, pero que no se sobrepasará esa cifra.

Sobre la vuelta a la rentabilidad de este año, aludió al empujón de ventas que va a suponer el nuevo modelo V40 y a una determinada flexibilidad con las exigencias corporativas a los concesionarios, que han demostrado una alta excelencia en sus resultados ante los clientes.

El mercado automovilístico español, según López Madrid, cerrará el actual ejercicio con unos 660.000 turismos vendidos, y para su marca apostó por 7.000 unidades, que implicarían un crecimiento del 10 % en relación a 2012.

Por otra parte, Volvo Car inauguró, en la localidad madrileña de Alcobendas un nuevo concesionario, Battinver, con 5.000 metros cuadrados de superficie de taller y una configuración de los mismos para interactuar con los clientes mientras se repara su vehículo.

Battinver, que creó su primer concesionario en 2009 en Toledo, hoy dispone de una red de puntos de venta y talleres en Madrid, y espera este año 11.000 órdenes de reparación y una facturación de unos 18 millones de euros.