Liqui Moly, fabricante alemán de aceites de motor aditivos, prosigue su crecimiento con su, hasta ahora, mayor programa de inversión.

En este sentido, casi 20 millones de euros serán invertidos en desarrollo y producción con el objetivo de "asegurar la fabricación en Alemania", expuso Ernst Prost, director de la compañía.

De esta forma, la producción de aceite se duplica, en personal, espacio e infraestructuras, con especial foco en el control de calidad con nuevas tecnologías para garantizar la calidad Made in Germany.

La inversión también se destinará a la cocción de grasas, una de las pocas empresas que dispone aún de estas instalaciones, con la misión de fabricar soluciones específicas de la industria, solventando problemas de lubricación complejos. En total, la división de lubricantes copará una inversión de alrededor de 17 millones de euros.

También la fabricación de aditivos se llevará parte de la inversión, unos 2,5 millones de euros, para una nueva instalación de envasado, nuevos tanques para producción y mayor almacenamiento, así como medios para la descontaminación del aire de salida para filtrar las emisiones.

En palabras de Prost, "la producción se incrementará en un 40%, pero el aire continuará saliendo libre de contaminantes".

Recordemos que hace un par de año la compañía realizó una inversión de doce millones de euros en infraestructuras, traducidas en un aumento de personal significativo, hasta los 646 empleados actuales.

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