Nuevos datos recabados por el fabricante de neumáticos Goodyear en Europa, Oriente Medio y África (EMEA) revela que, aunque los padres se creen buenos modelos para sus hijos en la carretera, puede que realmente estén ejerciendo una influencia negativa en sus hábitos de conducción. Las cifras de los padres españoles confirman esta tesis.

 

Esta conclusión surge de una amplia encuesta realizada por Goodyear a 6.805 padres de conductores noveles (entre 16 y 25 años) de 19 países, con el objetivo de entender mejor la actitud de los padres hacia la seguridad vial, tanto a la hora de dar ejemplo al volante, como de ayudar a sus hijos cuando aprenden a conducir. Esta investigación es la base de la nueva edición del informe de Goodyear 'La seguridad vial es lo primero: mejorar la seguridad vial para conductores jóvenes'.

De la encuesta se desprende que muchos padres parecen ser conscientes de la gran influencia que ejercen sobre los hábitos de sus hijos con relación a la conducción y la seguridad vial. La gran mayoría de los padres encuestados españoles dice que sus hijos prestan atención a su comportamiento al volante (50%), un porcentaje similar de padres europeos piensan lo mismo (51%), y más de un tercio afirma que sus hábitos de conducción empiezan a influir en la actitud hacia la seguridad vial de sus hijos cuando tienen entre 6 y 16 años de edad (31%).

Un claro indicativo que se consideran ejemplos a seguir es que más de tres cuartas partes de los padres españoles opinan que sus hijos los ven como buenos conductores (76%), muy parecido a la opinión de padres europeos (77%), y otro 58% sostiene que sus hijos consideran su conducción un buen ejemplo para los demás.

Más de la mitad de los padres de conductores noveles entrevistados dice que desde que tienen hijos han empezado a conducir con más cuidado (62%). La media europea se sitúa en el 55%, lo que significa que los padres españoles son incluso más cuidadosos, pero no tanto como los rusos, que en un 74% responden afirmativamente a la pregunta.

Los expertos están de acuerdo en que los padres ejercen un papel importante en la forma de conducir de sus hijos. Según Eszter Salamon, presidenta de la Asociación Europea de Padres, es evidente que el papel de los padres comienza muy pronto. "Son ejemplos a seguir para los niños. Son generadores de conductas y su comportamiento en la carretera, como conductores, ciclistas o peatones tiene mucha influencia".

Los padres de conductores noveles pueden influir en sus hijos sin ni siquiera darse cuenta. Fátima Pereira Da Silva, consultora de Traffic Psychology International, declara en este sentido que aunque un niño no muestre interés por la conducción, reconoce el modo en que sus padres se enfrentan al sistema social del tráfico.

"Se aprende constantemente y el aprendizaje puede ser explícito o implícito, lo que significa que los niños pueden asimilar un comportamiento sin prestarle atención. Los padres no se convierten en modelos cuando sus hijos empiezan a conducir, sino a muy temprana edad, en cuanto los niños forman parte del escenario de la carretera", apunta.