Una parte de los trabajadores autónomos de España que cuentan para ejercer su labor con un vehículo de las marcas Volkswagen, Seat, Skoda o Audi están viendo como una de sus herramientas de trabajo está afectada por el enorme escándalo llevado a cabo por Volkswagen.

 

La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) ha decidido poner a disposición de sus asociados una plataforma de apoyo social y legal. El objetivo es que aquellos trabajadores autónomos afectados puedan ejercitar sus derechos colectivamente frente a la marca alemana.

Así, UPTA abre sus sedes para que los afectados se puedan adherir a una lista con la que se trabajará para que puedan acceder a reclamar con el menor gasto. Para ello contará con un equipo jurídico que defenderá los intereses de los afectados ante la propia marca, interponiendo acciones legales si fuese imprescindible destinadas a reclamar los daños y perjuicios que se han derivado por la adquisición engañosa de los vehículos para usos profesionales.

Si las reparaciones que ha anunciado Volkswagen que va a efectuar no se producen adecuadamente o provocasen que los vehículos redujesen de forma sustancial su potencia o prestaciones, o aumentasen considerablemente el consumo de gasóleo, los autónomos que lo deseen podrían negarse y exigir una indemnización al no cumplirse las características ofertadas cuando fueron adquiridos.

Hablamos de una indemnización que puede ir desde el abono de una cantidad por los perjuicios causados, el lucro cesante por el tiempo que se pierda en las revisiones o la devolución del importe del automóvil atendiendo a un criterio de proporcionalidad con su antigüedad o su sustitución por uno nuevo.

La solución pasará porque la marca alemana y sus filiales instalen motores que cumplan con las especificaciones de las fichas técnicas, además de un resarcimiento, o por el contrario si no corrige las emisiones sin alterar las prestaciones, indemnice por el engaño.

Los afectados podrían optar por resolver el contrato de compra del vehículo por error en el consentimiento y dolo de la marca o por incumplimiento contractual, así como la acción de daños y perjuicios añadidos por los trastornos.