La patronal Faconauto considera que la independencia de Cataluña sería “nefasta” para el sector, que emplea en esta comunidad a 23.000 personas de forma directa. “Para los concesionarios sería nefasto, ya que los coches podrían llegar a través de importadoras, como ocurre en territorios pequeños, y los concesionarios podrían perder sus contratos actuales como distribuidores”, afirman fuentes de la asociación al diario Expansión, según recoge un artículo de Iñaki de las Heras y Félix García.

Desde su punto de vista, la hipotética independencia de Cataluña “acabaría con la unidad de mercado que favorece la competencia y la inversión”, lo que ocasionaría “una fragmentación del mercado nacional” que “dificultaría la competencia efectiva e impediría aprovechar las economías de escala que ofrece operar en un mercado de mayores dimensiones”.

Esta circunstancia “desincentiva la inversión y, en definitiva, reduce la productividad, la competitividad, el crecimiento económico y el empleo”. Quedarían especialmente perjudicados “las familias y particulares que compran y reparan sus coches, en un mercado que acapara el 16% de todas las matriculaciones de España”, indica Faconauto, en alusión a Cataluña.

Por su parte, los fabricantes de automóviles han evitado posicionarse respecto al tema. A través de ANFAC explican que “no vamos a hacer ningún tipo de declaración al respecto”. Dentro de la patronal están Nissan y SEAT, que cuentan con sendas fábricas de automóviles en Zona Franca y Martorell, respectivamente. Honda, Volkswagen Group España Distribución -distribuidora de las marcas del grupo Volkswagen salvo SEAT en España- tienen su sede en El Prat de Llobregat. Tesla también cuenta con su sede social en Barcelona.