Según un estudio realizado por la empresa de renting Lease Plan, los coches diésel son más rentables que los híbridos y eléctricos en los recorridos que realizan a diario los conductores, que combinan carretera, autopista y algo de circulación urbana. De acuerdo con el estudio, el recorrido habitual de las personas que viven en las grandes ciudades o en sus cercanías es de un 70% por autopista, un 20% por ciudad y un 10% por otras carreteras. Atendiendo a estos porcentajes, conducir un diésel supone un ahorro de casi 600 euros respecto a un gasolina, casi 2.000 respecto a un híbrido y más de 20.000 respecto a un eléctrico en 6 años, dentro de los actuales precios del combustible.

Las cuentas cambian si variamos nuestro recorrido, ya que los vehículos impulsados por gasolina se imponen en los trayectos en los que predomina la carretera convencional y los híbridos para la circulación básicamente urbana. En el caso de que el recorrido habitual sea de un 65% por ciudad, un 30% por carretera convencional y un 5% por autopista, el ahorro de los vehículos gasolina es de unos 150 euros respecto a los híbridos, unos 300 sobre los diésel y más de 16.000 respecto a los eléctricos.
En el supuesto poco habitual de circular un 95% por ciudad y sólo un 5% por carreteras convencionales, los híbridos tienen una ventaja de 100 euros respecto al de gasolina, 450 euros sobre el diésel y 12.000 euros con respecto al eléctrico. En cuanto a los vehículos eléctricos, estos se ven lastrados por su alto coste de adquisición y autonomía limitada. No obstante, las subvenciones y descuentos -a corto plazo- y la evolución de la tecnología -a medio plazo- pueden convertirlos en una alternativa interesante.
Este estudio ha consistido en pruebas de conducción con vehículos de similares características y diferentes sistemas de propulsión. En concreto, coches del segmento C y D, con potencias de entre 110 y 120 CV y una cilindrada comprendida entre 1,8 y 1,9 litros.