La Federación Asturiana de Empresarios (FADE) urge a la Administración Autonómica a actuar para evitar “una competencia desleal y perniciosa” ante los “indicios” de la patronal de que la economía sumergida se ha disparado a raíz de la crisis en los últimos años. “Hace falta una inspección mucho más potente, profunda y eficaz”, ha declarado Alberto González, director general de la entidad, al periódico El Comercio.

A pesar de que no es medible y que no existen datos oficiales, la economía sumergida supone en Asturias alrededor del 14% de su Producto Interior Bruto, cifra que supera los 3.000 millones de euros anuales, según estimaciones de la Tesorería General de la Seguridad Social en la comunidad.

“No sólo se causa perjuicio desde el punto de vista del ingreso, sino que quienes respetan las reglas del juego de la economía están en desventaja respecto a quienes no lo hacen. Esto es perjudicial para el propio mantenimiento del sistema. O se ataja o corremos el riesgo de acabar instalándonos todos en el lado oscuro”, advierte González.

En sectores como el de la automoción llevan años luchando contra los talleres ilegales. En una reciente entrevista publicada por El Comercio, Rogelio Cuesta, presidente de la Asociación del Automóvil del Principado (ASPA), criticaba que hubiera inspectores “de todo tipo, menos para combatir la economía sumergida y el trabajo ilegal. Es una reivindicación nuestra de hace años, pero no hacen nada. Y que no digan que no tienen información, porque nosotros lo denunciamos hasta con el plano de ubicación. Las empresas del sector estamos ahogadas por los impuestos y los talleres ilegales hacen lo que les da la gana”.