Los niveles medios de impago soportados por las empresas españolas iniciaron 2014 con una reducción del 33% respecto a los niveles del primer trimestre del pasado curso, indica el Índice Crédito y Caución de Incumplimiento.

El dato da continuidad a la evolución favorable de 2013, que puso fin a año y medio de empeoramiento ininterrumpido, desde la segunda mitad de 2011. A pesar de esta reducción, los niveles de impago de nuestro mercado doméstico siguen superando los que se registraban al cierre de 2007, muy por encima aún de su valor a largo plazo.

La evolución del Índice Crédito y Caución de Incumplimiento refleja asimismo el reequilibrio de la economía que, tras casi dos años de contracción, comienza a estabilizarse de acuerdo con los últimos indicadores empresariales disponibles.

Este entorno más equilibrado, unido a la selección de riesgo y gestión del crédito al cliente que preside las relaciones entre empresas desde 2009, han provocado una reducción sostenida de los niveles de impago en el B2B a lo largo de los últimos cinco trimestres.

El entorno de negocio que afrontan las empresas españolas sigue siendo muy complejo. La iliquidez se mantiene como el principal detonante de los problemas de pago. En este sentido, los niveles de insolvencia judicial, que reflejan las dificultades de muchas empresas para seguir reestructurándose ante la complejidad de la realidad económica, cerraron 2013 en máximos, en el entorno de los 10.000 casos anuales.

Globalmente, la optimización de las condiciones económicas también provocará una mejoría del entorno de insolvencia empresarial en 2014. Crédito y Caución espera que ésta sea especialmente intensa en Estados Unidos, Reino Unido y los países nórdicos. En la zona euro, las insolvencias tenderán a estabilizarse.

La evolución del Índice de Incumplimiento muestra, en gran medida, las precauciones del tejido empresarial para evitar la transmisión de la insolvencia que, en un entorno de descapitalización empresarial y dificultades de acceso al crédito financiero, tiene un impacto mucho más relevante en la mortalidad empresarial.